jueves, 12 de noviembre de 2015

Lloraba la niña

Lloraba la niña
(y tenía razón)
la prolija ausencia
de su ingrato amor.
Dejóla tan niña,
que apenas creo yo
que tenía los años
que ha que la dejó.
Llorando la ausencia
del galán traidor,
la halla la Luna
y la deja el Sol,
añadiendo siempre
pasión a pasión,
memoria a memoria,
dolor a dolor.

     Llorad, corazón,
     que tenéis razón.

Dícele su madre:
“Hija, por mi amor,
que se acabe el llanto,
o me acabe yo.”
Ella le responde:
“No podrá ser, no;
las causas son muchas,
los ojos son dos.
Satisfagan, madre,
tanta sinrazón,
y lágrimas lloren
en esta ocasión,
tantas como dellos
un tiempo tiró
flechas amorosas
el arquero Dios.
Ya no canto, madre,
y si canto yo,
muy tristes endechas
mis canciones son;
porque el que se fue,
con lo que llevó,
se dejó el silencio,
y llevó la voz.”

     Llorad, corazón
     que tenéis razón.

                    1590

Luis de Góngora: Romances amorosos. Manuscrito Chacón* (1628)

Versións:
Paco Ibáñez: Lloraba la niña; Paco Ibáñez 1. España de hoy y de siempre; 1964; Cara B, Corte 4



Jaramar: Lloraba la niña; Entre la pena y el gozo; 1992; Pista 8



*[Obras de D. Luis de Góngora reconocidas i comunicadas con L. por D. Antonio Chacón Ponce de León, señor de Polvoranca; 1628; BNE.]

No hay comentarios :

Publicar un comentario