Así también los rostros
máscaras rutinarias se transforman
en la cara real, tan y tan viva
que quema las palabras.
Sólo, de a ratos, claro.
Como cuando aparece
un fuego silencioso
devorando las débiles
conversaciones blandas.
Brilla sólo un silencio.
Por él cruzan los ojos
de los rostros reales,
de reales miradas.
Circe Maia: El puente (1970)
Versións:
Circe Maia: Los rostros; Circe Maia por ella misma; 1970; Lado B, Corte 2

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