Una canción, un labio;
El mar es un amante,
Fiel respuesta al deseo.
Es como un ruiseñor,
Y sus aguas son plumas,
Impulsos que levantan
A las frías estrellas.
Sus caricias son sueño,
Entreabren la muerte,
Son lunas accesibles,
Son la vida más alta.
Sobre espaldas oscuras
Las olas van gozando.
Luis Cernuda: Donde habite el olvido (1932-1933) (1933)
Versións:


(Reedición da versión do disco Vita nuova, do ano 2002)
No hay comentarios :
Publicar un comentario