sábado, 27 de junio de 2026

La demanda del zapaterillo

Junto al Mesón Real,
donde la feria montan,
por las escalinatas
baja una niña hermosa,

con el cuello de garza,
los andares de corza.
Muchos galanes tiene;
no sabe cual escoja.

Pero un zapaterillo
la voluntad le toma;
que entró a que le cosieran
una chinela rota.

Ya la trae bien cosida;
rodilla ante ella dobla;
el blanco pie desnudo
le posa ella en la otra.

Al calzarle la prenda,
él su demanda entona:
«Niña, si tú quisieras,
si quisieras, hermosa,

dormiríamos ambos
en una cama sola,
en una cama grande
con velo a la redonda,

en lo alto los ángeles
tejiéndonos corona,
en cada esquina un poste
de oro de fina obra

con las cuatro Virtudes
guardándonos la ropa.
Por la mitad del lecho
las aguas bajan hondas:

los caballos del Rey
y al par sus yeguas todas
allí bajar podrían
a abrevarse en las ondas.

Allí hasta el fin del mundo
serían nuestras bodas:
al amor jugaríamos
hasta el fin de las horas.»

Agustín García Calvo: Ramo de romances y baladas (1991)

Versións:

Luis Ramos: La demanda del zapaterillo; www.editoriallucina.es/seccion/cancionero.html; 2009;