domingo, 19 de abril de 2026

Vienen por las islas (1493)

                        I

Los carniceros desolaron las islas.
Guanahaní fue la primera
en esta historia de martirios.
Los hijos de la arcilla vieron rota
su sonrisa, golpeada
su frágil estatura de venados,
y aun en la muerte no entendían.
Fueron amarrados y heridos,
fueron quemados y abrasados,
fueron mordidos y enterrados.
Y cuando el tiempo dio su vuelta de vals
bailando en las palmeras,
el salón verde estaba vacío.


        Sólo quedaban huesos
        rígidamente colocados
        en forma de cruz, para mayor
        gloria de Dios y de los hombres.

        De las gredas mayorales
        y el ramaje de Sotavento
        hasta las agrupadas coralinas
        fue cortando el cuchillo de Narváez.
        Aquí la cruz, aquí el rosario,
        aquí la Virgen del Garrote.
        La alhaja de Colón, Cuba fosfórica,
        recibió el estandarte y las rodillas
        en su arena mojada.

Pablo Neruda: III. Los Conquistadores. Canto General (1950)

Versións:

Mario Lorca e Aparcoa: Españoles 1: Melodía de la conquista 1; Canto General. Obra poético musical; 1971; Pista 13