viernes, 28 de junio de 2019

Red rose, proud rose, sad rose

Coñecín algúns homes que levaron a bandeira vermella
cando era pecado e fermosa
como baga de acevro.
Eu mesmo tiven unha nas mans,
unha bandeira vermella,
cando era pecado e fermosa
como o bico dunha cegoña.
Oín dicir que hai homes en Calcuta e Soweto
que aínda levan bandeiras vermellas,
fermosas como camelias nos dentes.
Pero eu hoxe non quería falarvos
da orgullosa, vermella e triste bandeira
que quentou as mans dos que estaban debaixo,
pecado e fermosa como lapa do carbón.
Só quería falar
da baga do acevro,
do bico da cegoña,
da camelia entre os dentes,
da lapa do carbón,
e da orgullosa, vermella e triste rosa de Yeats.

Manuel Rivas: Costa da Morte Blues (1995)

Versións:
César Morán: Red rose, proud rose, sad rose; Río de son e vento; 1999; Pista 11

jueves, 27 de junio de 2019

Canto nocturno de los marineros andaluces

De Cádiz a Gibraltar
¡qué buen caminito!
El mar conoce mi paso
por los suspiros.
           
   
¡Ay, muchacha, muchacha,
cuánto barco en el puerto de Málaga!
           
   
De Cádiz a Sevilla
¡cuántos limoncitos!
El limonar me conoce
por los suspiros.
           
   
¡Ay, muchacha, muchacha,
cuánto barco en el puerto de Málaga!
           
   
De Sevilla a Carmona
no hay un solo cuchillo.
La media luna corta
y el aire pasa herido.
           
   
¡Ay, muchacho, muchacho,
que las olas se llevan mi caballo!
           
   
Por las salinas muertas
yo te olvidé, amor mío.
El que quiera un corazón
que pregunte por mi olvido.
           
   
¡Ay, muchacho, muchacho,
que las olas se llevan mi caballo!
           
   
Cádiz, que te cubre el mar,
no avances por ese sitio.
Sevilla, ponte de pie
para no ahogarte en el río.
           
   
¡Ay, muchacha!            
¡Ay, muchacho!            
¡Qué buen caminito!            
Cuánto barco en el puerto
y en la playa, ¡qué frío!
           

                    Hacia 1922*

Federico García Lorca: Poemas sueltos (1917-1936) (1996)**

Versións:
Lorenzo Varela: Canto nocturno de los marineros andaluces; Federico García Lorca por Lorenzo Varela; 1965; Lado A, Corte 3



Raúl Alcover: Canto nocturno de los marineros andaluces; Del laberinto al treinta; 1987; Lado B, Corte 4



Carmen Linares: Romeras: “La Clara”***; La luna en el río; 1991; Pista 6



Hilario y Micky****: Canto nocturno de los marineros andaluces; Al oído de las cosas. Poemario musical; 1993; Pista 17



Fernando Gallegos: Canto nocturno de los marineros andaluces; Hoy; 2018; Pista 3



*[As catro primeiras estrofas deste poema aparecen no Cadro 3º, Escena Iª da peza teatral de Federico García Lorca: Los títeres de la cachiporra. Tragicomedia de Don Cristobal y la señá Rosita, do ano 1923.]
**[Miguel García Posada: Federico García Lorca: Obras completas; Tomo I: Poesía I; Círculo de Lectores/Galaxia Gutemberg; Madrid/Barcelona; 1996.]
***[A versión musical de Carmen Linares remata cunhas coplas populares flamencas e con dúas cantigas tradicionais.]
****[Hilario Sánchez del Carpio y Michelin Chantin. Músico de jazz, cecais o máis importante do século XX en México e a súa parella musical e sentimental durante máis de 40 anos. Imprescindible o documental «Hilario, músico extraviado» de Roberto Bolado (2009), para entender a súa vida e obra. Non dispoñemos da carátula deste álbum.]

martes, 25 de junio de 2019

Recuerdo infantil

      Una tarde parda y fría
de invierno. Los colegiales
estudian. Monotonía
de lluvia tras los cristales.
      Es la clase. En un cartel
se representa a Caín
fugitivo, y muerto Abel,
junto a una mancha carmín.
      Con timbre sonoro y hueco
truena el maestro, un anciano
mal vestido, enjuto y seco,
que lleva un libro en la mano.
      Y todo un coro infantil
va cantando la lección:
“mil veces ciento, cien mil;
mil veces mil, un millón”.
      Una tarde parda y fría
de invierno. Los colegiales
estudian. Monotonía
de la lluvia en los cristales.

Antonio Machado: Soledades (1903)

Versións:
Calixto Sánchez: Recuerdo infantil (bulerías)*; Antonio Machado. Retrato flamenco; 2001; Pista 2



Laura Granados e Santiago Gómez Valverde: Recuerdo infantil; La palabra y el tiempo; 2010; Pista 14



*[A versión musical de Calixto Sánchez remata co poema Pegasos, da obra de Antonio Machado: Soledades, galerías y otros poemas, do ano 1907.]

lunes, 24 de junio de 2019

Canciones del Alto Duero

Canción de mozas

          I
   Molinero es mi amante, 
tiene un molino
bajo los pinos verdes,
cerca del río.
Niñas, cantad:
   "Por las tierras de Soria
yo quisiera pasar."

          II
   Por las tierras de Soria
va mi pastor.
¡Si yo fuera una encina
sobre un alcor!
Para la siesta,
si yo fuera una encina
sombra le diera.

          III
   Colmenero es mi amante
y, en su abejar,
abejicas de oro
vienen y van.
De tu colmena,
colmenero del alma,
yo colmenera.

          IV
   En las sierras de Soria,
azul y nieve.
Leñador es mi amante
de pinos verdes.
¡Quién fuera el águila
para ver a mi dueño
cortando ramas!

          V
   Hortelano es mi amante,
tiene su huerto,
en la tierra de Soria,
cerca del Duero.
¡Linda hortelana!
Llevaré saya verde,
monjil de grana.

          VI
   A la orilla del Duero,
lindas peonzas,
bailad, coloraditas
como amapolas.
¡Ay, garabí!...
Bailad, suene la flauta
y el tamboril.

Antonio Machado: Nuevas canciones (1924)

Versións:
José Pérez: Canciones del Alto Duero; España, Castilla, Libertad; 1976; Cara B, Corte 7

viernes, 21 de junio de 2019

Recuérdame en alta mar

   Recuérdame en alta mar,
amiga, cuando te vayas
y no vuelvas.

   Cuando la tormenta, amiga,
clave un tejón en la vela.

   Cuando, alerta, el capitán,
ni se mueva.

   Cuando la telegrafía
sin hilos ya no se entienda.

   Cuando ya al palo-trinquete
se lo trague la marea.

   Cuando en el fondo del mar
seas sirena.

Rafael Alberti: Marinero en tierra (1925)

Versións:
Fernando Polavieja: Recuérdame en alta mar; Marinero en tierra. Fernando Polavieja canta a Rafael Alberti; 2008; Pista 12

jueves, 20 de junio de 2019

A las Brigadas Internacionales

Venís desde muy lejos... Mas esta lejanía,
¿qué es para vuestra sangre que canta sin fronteras?
La necesaria muerte os nombra cada día,
no importa en qué ciudades, campos o carreteras.

De este país, del otro, del grande, del pequeño,
del que apenas si al mapa da un color desvaído,
con las mismas raíces que tiene un mismo sueño,
sencillamente anónimos y hablando habéis venido.

No conocéis siquiera ni el color de los muros
que vuestro infranqueable compromiso amuralla.
La tierra que os entierra la defendéis, seguros,
a tiros con la muerte vestida de batalla.

Quedad, que así lo quieren los árboles, los llanos,
las mínimas partículas de la luz que reanima
un solo sentimiento que el mar sacude: ¡Hermanos!
Madrid con vuestro nombre se agranda y se ilumina.

Rafael Alberti: Capital de la gloria (1936-1938) (1938)

Versións:
Juan & José: A las brigadas internacionales*; Streik!; 1969; Cara A, Corte 5



*[A versión musical de Juan & José remata cuns versos de La Internacional.]

martes, 18 de junio de 2019

Recordando un temblor en el bosque de los muertos

Si el corazón perdiera su cimiento,
y vibraran la tierra y la madera
del bosque de la sangre, y se sintiera
en tu carne un pequeño movimiento

total, como un alud que avanza lento
borrando en cada paso una frontera,
y fuese una luz fija la ceguera,
y entre el mirar y el ver quedara el viento,

y formasen los muertos que más amas
un bosque ardiendo bajo el mar desnudo
—el bosque de la muerte en que deshoja

un sol, ya en otro cielo, su oro mudo—
y volase un enjambre entre las ramas
donde puso el temblor la primer hoja...

Luis Rosales: La casa encendida (1967)

Versións:
Vicente Monera: Recordando un temblor; www.musicaypoemas.com; 2008;

Peregrino

¿Volver? Vuelva el que tenga,
Tras largos años, tras un largo viaje,
Cansancio del camino y la codicia
De su tierra, su casa, sus amigos,
Del amor que al regreso fiel le espere.

Mas, ¿tú? ¿Volver? Regresar no piensas,
Sino seguir libre adelante,
Disponible por siempre, mozo o viejo,
Sin hijo que te busque, como a Ulises,
Sin Ítaca que aguarde y sin Penélope.

Sigue, sigue adelante y no regreses,
Fiel hasta el fin del camino y tu vida,
No eches de menos un destino más fácil,
Tus pies sobre la tierra antes no hollada,
Tus ojos frente a lo antes nunca visto.

Luis Cernuda: Desolación de la quimera (1962)

Versións:
Zapata: Quisiera estar solo en el sur*; Poesía en resistencia; 2012; Pista 10



*[A versión musical de Zapata está seguida do poema Quisiera estar solo en el sur, da obra de Luis Cernuda: Un río, un amor, do ano 1929.]

sábado, 15 de junio de 2019

Canción para dormir a un niño pobre

Ángeles con espadas
custodian el aire.
Un toro de sombra
mugiendo en los árboles.

—Madre, tengo miedo
del aire.

Mira las estrellas.
Aún no son de nadie;
ni son del Obispo
ni son del Alcalde.

—Madre, quiero una
que hable.

Patitas de cabra
siguen vacilantes
al osito blanco
de la luna errante.

—Madre, quiero un oso
que baile.

Pandero de harina:
luna en el estanque.
Las cinco cabrillas
sin cesar, tocándole.

—Madre, se me hielan
las carnes.

Floridas de escarcha
ya son como panes.
La aurora las dora
y acorteza el aire.

—Madre, no te oigo.
¡Tengo hambre!

¡Uuuuuuuh…! Duerme, mi niño;
que viene el aire
y se lleva a los niños
que tienen hambre.

Victoriano Crémer: Nuevos cantos de vida y esperanza (1952)

Versións:
Juan & José: Canción para dormir a un niño pobre; Streik!; 1969; Cara B, Corte 2



José Pérez: Nana para dormir a un niño pobre; España, Castilla, Libertad; 1976; Cara B, Corte 2

viernes, 14 de junio de 2019

Quisiera un verso manchado

Quisiera un verso manchado
por la cal y por la grasa:
verso de andamio y de forja
para el son de tu guitarra.

Quisiera un verso caliente
para el frío de tu casa:
verso crecido en la tierra
como crece la mañana.

Quisiera estar en tu copla
cuando el vino te acompaña,
y repartirme en los vasos
que alimentan tu esperanza.

…Y quisiera estar contigo
cuando el hambre te traspasa,
y hacerte un pan amasado
con sudor y con palabras.

Carlos Álvarez Cruz: Tiempo de siega y otras yerbas (1970)

Versións:
Luis Pastor: Quisiera un verso manchado; Vallecas; 1976; Cara A, Corte 4



José Pérez: Quisiera un verso manchado; España, Castilla, Libertad; 1976; Cara B, Corte 4

Hoy quiero soñarte, río

Canción 33

Hoy quiero soñarte, río,
más pequeño.

Igual que el Guadalquivir,
o más chico, como el Duero.

Y todavía más chico,
más pequeño.

Lo mismo que el Guadalete
de mi pueblo.

Río que sueña en ser mar,
debe ser mar, si es su sueño.

Déjame así que hoy te sueñe
más pequeño.

Rafael Alberti: Canciones I. Baladas y canciones del Paraná (1954)

Versións:
Enrique Llopis: Hoy quiero soñarte, río*; El viento que viene y va; 2002; Pista 11



*[A versión musical de Enrique Llopis está intercalada polo recitativo do poema Sol de esta tierra, yo llevo, da obra de Rafael Alberti: Baladas y canciones del Paraná, do ano 1954, na voz do propio autor.]

jueves, 13 de junio de 2019

Quisiera estar solo en el sur

Quizá mis lentos ojos no verán más el sur
De ligeros paisajes dormidos en el aire,
Con cuerpos a la sombra de ramas como flores
O huyendo en un galope de caballos furiosos.

El sur es un desierto que llora mientras canta,
Y esa voz no se extingue como pájaro muerto;
Hacia el mar encamina sus deseos amargos
Abriendo un eco débil que vive lentamente.

En el sur tan distante quiero estar confundido.
La lluvia allí no es más que una rosa entreabierta;
Su niebla misma ríe, risa blanca en el viento.
Su oscuridad, su luz son bellezas iguales.

Luis Cernuda: Un río, un amor (1929)

Versións:
Aurora Moreno: Quisiera estar solo en el sur; Mar adentro; 1992; Pista 10



Esteban Valdivieso: Quisiera estar solo en el sur; Poetas de todas las Al-Andalus; 2006; Pista 14



Zapata: Quisiera estar solo en el sur*; Poesía en resistencia; 2012; Pista 10



*[A versión musical de Zapata está precedida do recitativo do poema Peregrino, da obra de Luis Cernuda: Desolación de la quimera, do ano 1962.]

miércoles, 12 de junio de 2019

Halcón que se atreve

(…)

Entra Felicio, e diz:
     Que direy a mí de mí
     porque cuanto a mí digo
     falo com omorimigo
     que eu nunca conhecí.
     Tanto mal tenho comigo.
     A ninguem nam me descubro
     e a mi nam sey que diga
     descobreme miña fadiga
     quantos secretos encubro
     e nam sey que via siga.

Cantam as lavrandeyras:
     Halcón que se atreve
     com garça guerrera,
     peligros espera.

     Halcón que se buela
     con garça a porfía
     caçarla quería
     y no la recela.
     Mas quien no se vela
     de garça guerrera,
     peligros espera.

Felicio:
     Os perigos que eu espero
     nesta caça venturosa
     real garça regurosa
     eu os busco, eu os quero
     por seguir ave fermosa.
     E pois voaes alterosa
     e tam ligeyra
     a vitoria toda e vossa
     segura estaes na ribeyra
     e nas alturas ditosa.

     Cantay bem aventuradas
     a cantiga que cantáis,
     porque nella me mostrais
     minhas dores apertadas
     que seram cada vez mais.

Clita:
     E vos senhor que buscais
     a Cismena,
     se por falcam vos contáis
     pelarvos ha pena e pena
     veremos com que voais.

Cantá:
     La caça de amor
     es daltanaría
     trabajos de día
     de noche dolor.

     Halcón caçador
     con garça tan fiera
     peligros espera.

Felicio:
     Eu direy isso aa fortuna
     com palavras de tristura
     que sou falcam sem ventura
     e minha garça se enfuna
     sobre a nuvem mais escura.
     Do estrema fermosura
     Garçabella
     temo que subais naltura
     onde vos torneis estrella
     por estardes mais segura.

(…)

Gil Vicente: Escena 3ª. Comedia Rubena* (1521)

Versións:
Jaramar: Amor con fortuna**; Fingir que duermo; 1995; Pista 1



*[As obras de Gil Vicente aparecen recollidas en: Compilaçam de todalas obras de Gil Vicente, a qual se reparte en cinco libros. O primero he de todas suas cousas de devaçom. O segundo as comedias. O terceyro as tragicomedias. No cuarto as farsas. No quinto as obras meudas. Emprimiose em a muy nobre e sempre leal cidade de Lixboa en casa de Joam Alvarez, impresor del Rey nosso Senhor. Anno de MDLXII.]
**[A versión musical de Jaramar confunde, por erro, este texto co poema Amor con fortuna de Juan del Encina.]
***[Queremos agradecer públicamente a Jaramar Soto a súa dilixencia en responder ás nosas interpelacións sobre este poema; o recoñecemento do erro de atribución do texto; así como as explicacións sobre a natureza da súa versión musical.]

lunes, 10 de junio de 2019

Quisiera cantar: ser flor

Canción 12

Quisiera cantar: ser flor
de mi pueblo.
Que me paciera una vaca
de mi pueblo.

Que me llevara en la oreja
un labriego de mi pueblo.

Que me escuchara la luna
de mi pueblo.

Que me mojaran los mares
y los ríos de mi pueblo.

Que me cortara una niña
de mi pueblo.

Que me enterrara la tierra
del corazón de mi pueblo.

Porque, ya ves, estoy solo,
sin mi pueblo.
(Aunque no estoy sin mi pueblo.)

Rafael Alberti: Canciones (I). Baladas y canciones del Paraná (1954)

Versións:
Daniel Viglietti: Mi pueblo; Canciones para el hombre nuevo; 1967; Cara B, Corte 5



Daniel Viglietti: Mi pueblo; Canciones para mi América; 1968; Cara A, Corte 8b

(Reedición da versión do disco Canciones para el hombre nuevo, do ano 1967.)




Luis Pastor: Ser flor de mi pueblo; Fidelidad; 1975; Cara A, Corte 3



Luis Pastor: Ser flor de mi pueblo; Directo; 1991; Pista 1



Luis Pastor: Quisiera cantar; Piedra de sol; 2000; Pista 5

sábado, 8 de junio de 2019

Detente, sombra de mi bien esquivo

Que contiene una fantasía contenta con amor decente

Detente, sombra de mi bien esquivo,
imagen del hechizo que más quiero,
bella ilusión por quien alegre muero,
dulce ficción por quien penosa vivo.

Si al imán de tus gracias atractivo
sirve mi pecho de obediente acero,
¿para qué me enamoras lisonjero
si has de burlarme luego fugitivo?

Mas blasonar no puedes, satisfecho,
de que triunfa de mí tu tiranía;
que aunque dejas hurtado el lazo estrecho

que tu forma fantástica ceñía,
poco importa burlar brazos y pecho
si te labra prisión mi fantasía.

Sor Juana Inés de la Cruz: Poemas* (1690)

Versións:
Jaramar: Fantasía; Fingir que duermo; 1995; Pista 12



*[Poemas de la única poetisa americana, musa décima, Sor Juana Inés de la Cruz, religiosa profesa en el Monasterio de San Gerónimo de la Imperial ciudad de México, que en varios metros, idiomas, y estilos, fertiliza varios asuntos: con elegantes, sutiles, claros, ingeniosos, útiles versos: para enseñanza, recreo, y admiración. Dedícalos a la Excelentísima Señora, Señora Doña María Luisa Gonçaga Manrique de Lara, Condesa de Paredes, Marquesa de La Laguna. Y los saca a la luz D. Juan Camacho Gayna, caballero del Orden de Santiago, Mayordomo, y caballerizo que fue de su Excelencia, Gobernador actual de la Ciudad del Puerto de Santa María. Segunda edición, corregida, y mejorada por su Autora. Con privilegio. En Madrid: por Juan García Infançón. Año de 1690.]

Quíntuples

Meñique se fue a paseo
sin permiso de Anular.
Cuando el del medio lo sepa
un regaño le va a dar.

Índice lo está buscando,
lo está buscando pulgar.
Va a regañar a Meñique.
Hoy lo van a regañar.

Mirta Aguirre: Juegos y otros poemas (1974)

Versións:
José Mª Vitier e María Felicia: Quíntuples; Si yo volviera a nacer; 1995; Pista 7

jueves, 6 de junio de 2019

Cúbrese de obscuridad

Grado V: “Appetere impatienter”

    Probada yá el alma con los trabajos, y aflicciones, llega á gozar algo de los favores divinos, y esto con tan grande movimiento incita la voluntad, para entregarse más en la posesión de aquel bien que yá goza, que le sigue en este Grado un deseo lleno de impaciencia santa, y es tan grande este afecto, que apenas se puede resistir, y consume el corazón dulcemente, y aun exteriormente suele obrar efectos maravillosos; porque muchas veces, todo el cuerpo se enciende en llamas de amor con unos ardores tan vehementes, que es menester ayudarle con cosas frias. Todo esto dice como experimentado Rusbrochio (lib. 2. Spiritualium nuptiarum, capit. 24. de Languore, impatientia amoris, in med.) con estas palabras: Hic amoris estus quedam interna impatientia est, que … cor hominis exédit ejusque ebibit sanguinem. In hoc gradu sensibilis ardor amoris, tám ingens est, ut in omni hominis vita non sit ferventior.
    David, (Psalm. 41. v. 2.) compara en este Grado de amor á la impaciencia del Ciervo herido, y acosado, que corre á las fuentes de cristalinas aguas, que el deseo de Dios causa una sed impacientísima en el alma.
    San Juan Crisostomo pondera en este Psalm. 41. v. 3. que no dijo el Rey Santo: Amavit anima mea, sino, sitivit, ut ostenderet affectum, amorem, sitim vocavit, que para declarar su impaciencia llamó sed al amor, porque no hay cosa que más al vivo represente este impaciente, y santo afecto que la sed, porque muchas veces llega a ser una impaciencia furiosa. Bebe ya el alma en este Grado de aquella Eterna Fuente, que dijo: Siquis sitit veniat ad me, bibat. (Joan. 7. v. 37.) y juntamente la misma sed le abrasa, y atormenta, porque se hallan en ella juntos, la posesion, y el deseo de lo que se ama.
    San Agustin lo declara en el Psalm. 118. v. 37. con este egemplo: Quemadmodum si poculum plenum teneas, sitienti dare incipias; haurit bibendo, poscit desiderando, porque de sí confiesa la Sabiduría Eterna. (Eclesiast. 24. v. 29.) Qui edunt me adhuc esurient: qui bibunt me adhuc sitient.

REDONDILLAS

    Cúbrese de obscuridad
con negras nubes el cielo,
y está amenazando al suelo
una grande tempestad.
    Fórmase en el ayre guerra,
y el ayre de esto alterado,
porque la causa le ha dado,
furioso azota la tierra.
    Y entre los oscuros senos
la tempestad que levanta,
con relámpagos espanta,
y atemoriza con truenos.
    Todo es confusión, y espanto;
y turbados los sentidos,
sin poder hallar los nidos,
pierden las aves su canto.
    Fórmase una noche obscura,
y sin luz todas las flores,
como pierden los colores,
pierden también la hermosura.
    Parece que con desmayos
unas con otras se abrazan,
porque la tierra amenazan
piedras, granizos, y rayos.
    Sale en esto hermoso el Sol,
rompiendo una obscura nube,
que quanto más negra sube,
descubre más su arrebol.
    Ahuyenta su obscuridad,
deshace la nube negra,
y todo el campo se alegra
libre de la tempestad.
    Como quando sale el Alba
se alegran todas las aves,
y con quiebros más suaves
hacen à su luz la salva.
    El temor que tuvo, pierde,
mirando en el arco el suelo
la paz que le pinta al Cielo
de morado, azul, y verde.
    Yà vuelven à parecer
todas las flores hermosas,
y se muestran más vistosas,
con nuevo color, y sér.
    Todo queda más vistoso
de lo que antes había estado,
porque después del nublado
sale Febo más hermoso.
    En el otro Grado puesta
vimos al alma abrasada,
de mil trabajos cercada,
y à padecerlos dispuesta.
    Mil rayos la amenazaban;
los ayres la convatían;
y todo el Sol le cubrían
las nubes que la cercaban.
    Tenía oculta su luz
entre tinieblas de amor,
padeciendo con rigor,
á fuera, y á dentro Cruz.
    Todo era tristeza, y llanto,
y sin poder aliviarse,
un padecer sin cansarse:
y esso puede el Amor santo.
    Apuròse en el crisol,
y en medio de estos enojos,
à sus afligidos ojos,
saliò más hermoso el Sol.
    En verlo su luz suspira,
porque la enciende, y abrasa,
y al centro el fuego le pasa,
quando en sus rayos se mira.
    Entra este Grado siguiendo
esta luz resplandeciente,
con un afecto impaciente,
y hasta gozarla muriendo.
    Parecele que no vive,
sino que impaciente muere,
pues no goza como quiere
las mercedes que recibe.
    Que no es posible que viva,
ni le baste el sufrimiento,
si el amor, de su sustento
como á Tantalo la priva.
    El agua, y el fuego toca
impaciente su esperanza,
porque à penas este alcanza,
y huye aquella de su boca.
    Como sucede al hambriento,
que solo comer desea,
y qualquier cosa que vea
imagina que es sustento.
    Que con la vista, y olor,
y mucho más si algo prueba,
siente una hambre muy nueva,
y el apetito mayor.
    Assi el alma que merece
gozar de este santo grado,
siente el afecto doblado,
y mayor hambre padece.
    Tiene mayor sed bebiendo,
y està impaciente adorando:
con mayor deseo, esperando,
y con más hambre, muriendo.
    Con un afecto amoroso
aquí pierde la paciencia,
y le dá el amor licencia
para decirle à su Esposo:
    Aguardame, Esposo amigo,
pues me viste padecer,
que yà no quiero otro sèr,
sino para ser contigo.
    ¿Por qué, pues que yà respondes,
á mis voces no te pàras?
Y por qué me desamparas,
y si te páras te escondes?
    Por qué, si admites mis quejas,
huyes de mis brazos luego?
Y quando á los tuyos llego,
te vàs y sola me dejas?
    Un tiempo tù me decías,
prometiendo el bien que espero:
abre la boca, que quiero
hinchirla de gracias mías.
    y ahora que en tus visitas
de sed impaciente rabio,
apenas la llego al labio
quando la taza me quitas.
    Miro el bien que me provoca,
y como solo le veo,
y no le gozo, deseo
que se hagan mis ojos boca.
    ¿Quàndo la pena que siento
trocará en gozo el amor,
y tendrá fin el dolor
de este mi dulce tormento?
    ¿Quàndo en los ricos despojos
de tus amorosos lazos,
llegaràn à hacer mis brazos
lo que ahora hacen mis ojos?
    Con estos afectos sube,
y siempre se està abrasando,
porque al Sol està mirando,
sin que se lo estorve nube.
    Con las ansias que desea
las aguas el Ciervo herido,
suspira por su querido,
hasta que su fuente vea.
    Ningun arroyo que pasa
la sed le alivia, ni afloja,
hasta que en la fuente arroja
el fuego con que se abrasa.
    Y hasta llegar á su amado,
quanto más goza, más pide:
que su gozo entero impide
la paciencia de este grado.
    Y es bien, pues està muriendo
por su cristalina fuente,
que salga de este impaciente,
y entre en el otro corriendo.

Diego de Funes*: De los Grados del Amor de Dios en Theoría y en Práctica** (1635)

Versións:
Jaramar: Un deseo lleno de impaciencia santa***; Fingir que duermo; 1995; Pista 7



*[Diego de Funes: monxe cartuxo de Zaragoza (1550-1622). Para máis información da súa vida e obra consultar o interesantísimo artigo de Rocío Olivares Zorrilla.]
**[Descoñecemos de xeito exacto o título da obra de Diego de Funes, así como a data da súa composición, polos problemas relativos á consulta do manuscrito orixinal na Biblioteca da Cartuja Aula Dei de Zaragoza. Atópase incluída como copia ou recopilación na obra de Juan Bautista Lisaca de La Maza, monje agustino de Zaragoza, De los Grados del Amor de Dios en Theoría y en Práctica, publicada en Huesca en 1635 y en Madrid en 1787. Para máis información sobre a cuestión, consultar o interesantísimo artigo de Rocío Olivares Zorrilla.]
***[A versión musical de Jaramar leva por título unha frase extraida da descripción deste quinto Grado que precede ao poema. Non podemos considerar un erro a atribución do poema a Juan de Palafox por parte da intérprete, xa que cando se publicou este CD ainda non se producirá o descubrimento da súa verdadeira autoría por parte da investigadora Rocío Olivares Zorrilla, que publicou a nova no ano 2011. Ata esa data a crítica consideraba unánimemente Los Diez Grados del Amor Divino obra de Juan de Palafox.]
****[Tradicionalmente víñase considerando este poema obra de Juan de Palafox y Mendoza, incluido na súa obra Los Diez Grados del Amor Divino, recollido en Obras del Ilustríssimo, Excelentíssimo, y venerable siervo de Dios, Don Juan de Palafox y Mendoza, de los Supremos Consejos de Indias, y Aragón, Obispo de Puebla de los Ángeles, y de Osma, Arzobispo electo de Mégico, Virrey, y Capitán General de Nueva España, Tomo VII. Notas a las cartas, y avisos de Santa Teresa de Jesús, y varias poesías espirituales del venerable autor. Con privilegio del Rey Nuestro Señor. En Madrid: en la imprenta de Don Gabriel Ramírez, criado de la Reyna Madre Nuestra Señora, impresor de la Real Academia de San Fernando. Año de MDCCLXII; pero gracias á investigación de Rocío Olivares Zorrilla, da Facultade de Filosofía y Letras, de la Universidad Nacional Autónoma de México, pódese concluir con rotundidade que a súa autoría pertence ao monxe cartuxo Diego de Funes. Rocío Olivares Zorrilla: El verdadero autor de “Los Diez Grados del Amor Divino”, atribuidos a Palafox; Literatura Mexicana, Vol.22; nº1; 2011; ISSN 0188-2546, ISSN-e 2448-8216.]

domingo, 2 de junio de 2019

Pienso, esta época en que tú me amaste

Soneto XCVI

Pienso, esta época en que tú me amaste 
se irá por otra azul sustituida,
será otra piel sobre los mismos huesos,
otros ojos verán la primavera.

Nadie de los que ataron esta hora, 
de los que conversaron con el humo, 
gobiernos, traficantes, transeúntes, 
continuarán moviéndose en sus hilos.

Se irán los crueles dioses con anteojos, 
los peludos carnívoros con libro, 
los pulgones y los pipipasseyros.

Y cuando esté recién lavado el mundo 
nacerán otros ojos en el agua 
y crecerá sin lágrimas el trigo.

Pablo Neruda: Cien sonetos de amor (1959)

Versións:
Enrique Morente: ¿Quiénes se amaron como nosotros? (Sonetos XCV e XCVI)*; Neruda en el corazón (VVAA); 2004; CD, Pista 18



Estrella Morente: ¿Quiénes se amaron como nosotros? (Sonetos XCV e XCVI)*; Neruda en el corazón (VVAA); 2004; DVD, Pista 18



*[As versións musicais de Enrique Morente e Estrella Morente están precedidas polo poema ¿Quiénes se amaron como nosotros? (Soneto XCV), da obra de Pablo Neruda: Cien sonetos de amor, do ano 1959.]

Quiero... sueño

                    VIII

No me contéis más cuentos,
que vengo de muy lejos
y sé todos los cuentos.
No me contéis más cuentos.
Contad
y recontadme este sueño.
Romped,
rompedme los espejos.
Deshacedme los estanques,
los lazos,
los anillos,
los cercos,
las redes,
las trampas
y todos los caminos paralelos.
Que no quiero,
que no quiero,
que no quiero,
que no quiero que me arrullen con cuentos;
que no quiero,
que no quiero,
que no quiero,
que no quiero que me sellen la boca y los ojos con cuentos;
que no quiero,
que no quiero,
que no quiero,
que no quiero que me entierren con cuentos;
que no quiero,
que no quiero,
que no quiero,
que no quiero verme clavado en el tiempo,
que no quiero verme en el agua,
que no quiero verme en la tierra tampoco,
que no quiero verme, a su ovillo, como un hilo de baba sujeto.
Quiero verme en el viento,
quiero verme en el viento,
quiero verme en el viento,
quiero verme en el viento...
quiero... ¡quiero!... sueño... ¡sueño!
Soy gusano que sueña... y sueño
verme un día volando en el viento.

León Felipe: Un signo… Quiero un signo. Llamadme publicano (1950)

Versións:
Dina Rot: Yo sé todos los cuentos*; Yo canto a los poetas; 1971; Lado A, Corte 1



Paco Ibáñez: No me contéis más cuentos*; León Felipe y sus intérpretes, Vol.2; 1977; Lado A, Corte 2



Dina Rot: Yo sé todos los cuentos*; Yo canto a los poetas – Cartas; 1998; Pista 2

(Reedición da versión do disco Yo canto a los poetas, do ano 1971.)



Paco Ibáñez: No me contéis más cuentos*; Les concerts de Paco Ibáñez a Paris**; 2002; Pista 21



Walberto Mendoza: Quiero… sueño; Antología rota de León Felipe; 2014; Pista 9



*[As versións musicais de Paco Ibáñez e Dina Rot están precedidas polo poema Sé todos los cuentos, da obra de León Felipe: Llamadme publicano, do ano 1950.]
**[Este CD recolle as grabacións orixinais dos concertos de Paco Ibáñez en París: La Sorbone (1969) e Le Palais des Sports (1971).]

sábado, 1 de junio de 2019

Hoy el Paraná respira

Canción 11

Hoy el Paraná respira
con aliento de azahares.
Con el azahar me voy.
No me detengáis.

Llego a costas que me llaman.
Me aposento en litorales
que me conocen de antiguo.
Me voy.
       No me detengáis.

Por allí andaba la mar
dentro de los naranjales.
Y el amor… No me llaméis.
Me voy.
       No me detengáis.

Rafael Alberti: Baladas y canciones del Paraná (1954)

Versións:
Soledad Bravo: Balada del Paraná; Soledad Bravo Rafael Alberti; 1978; Lado 2, Corte 6