sábado, 30 de enero de 2016

Lugo

Na fonte de ferro,
no coito dos bois,
no espello do vento,
da navalla e da frol.
No recén da herba,
no lobo e no can,
nos ollos da meiga,
na pedra do lar.
No refaixo dela,
na ponte do alén,
no andar das ovellas,
no ar do mencer.
No cabalo quente,
no viño millor,
no que non se perde
no meu corazón.
Na noite senlleira,
no liño tecido,
na madeira tenra
dos vellos castiros.
Na vida e na morte, no amor e no ren,
loubareite, Lugo de aceiro e de mel.

Lorenzo Varela: Lonxe (1954)

Versións:
A Quenlla: Lugo; Máis alá da néboa; 1990; Cara B, Corte 5



A Quenlla: Lugo; As nosas cancións; 1997; Pista 10

(Reedición da versión do disco Mais alá da néboa, do ano 1990.)

viernes, 29 de enero de 2016

Ángel de humana figura

    ¡Ángel de humana figura,
furia con rostro de dama,
fría y encendida llama
donde mi alma se apura!
Escucha las sinrazones,
de tu desamor causadas,
de mi alma trasladadas
en estos tristes renglones.


    No escribo por ablandarte,
pues con tu dureza estraña
no valen ruegos ni maña,
ni servicios tienen parte.

Escríbote porque veas
la sinrazón que me hazes,
y quan mal que satisfazes
al valor de que te arreas.

    Que alabes la libertad
es muy justo, y razón tienes;
mas mira que la mantienes
sólo con la crueldad,

y no es justo lo que ordenas:
querer, sin ser ofendida,
sustentar tu libre vida
con tantas muertes agenas.

    No imagines que es deshonra
que te quieran todos bien,
ni que está en usar desdén
depositada tu honra.

Antes, templando el rigor
de los agravios que hazes,
con poco amor satisfazes
y cobras nombre mejor.

    Tu crueldad me da a entender
que las sierras te engendraron,
o que los montes formaron
tu duro, indomable ser:

que en ellos es tu recreo,
y en los páramos y valles,
do no es posible que halles
quien te enamore el deseo.

    En una fresca espesura
una vez te vi sentada,
y dixe: «Estatua es formada
aquella de piedra dura.»
Y aunque el moverte después
contradixo a mi opinión,
«En fin, en la condición
-dixe-, mas que estatua es.»

    Y ¡hoxalá que estatua fueras
de piedra, que yo esperara
qu’el cielo por mi cambiara
tu ser, y en muger bolvieras!
Que Pigmaleon no fue
tanto a la suya rendido,
como yo te soy y he sido,
pastora, y siempre seré.

    Con razón, y de derecho,
del mal y bien me das pago:
pena por el mal que hago,
gloria por el bien que he hecho.
En el modo que me tratas
tal verdad es conoscida:
con la vista me das vida,
con la condición me matas.


    Dese pecho que se atreve
a esquivar de amor los tiros,
el fuego de mis sospiros
deshaga un poco la nieve.
Concédase al llanto mío,
y al nunca admitir descanso,
que buelva agradable y manso
un solo punto tu brío.


    Bien se que abras de decir
que me alargo, y yo lo creo;
pero acorta tú el deseo,
y acortaré yo el pedir.
Mas, según lo que me das
en quantas demandas toco,
a ti te importa muy poco
que pida menos o más.


    Si de tu estraña dureza
pudiera reprehenderte,
y aquella señal ponerte
que muestra nuestra flaqueza,
dixera, viendo tu ser,
y no así como se enseña:
«Acuérdate que eres peña,
y en peña te has de bolver.»

    Mas seas peña o azero,
duro mármol o diamante,
de un azero soy amante,
a una peña adoro y quiero.
Si eres ángel disfraçado,
o furia, que todo es cierto,
por tal ángel vivo muerto,
y por tal furia penado.


Miguel de Cervantes: La Galatea (1585)

Versións:
Ángel Corpa: Ángel de humana figura; Amor tiene por nombre; 2005; Pista 1

jueves, 28 de enero de 2016

Lúa

A lúa é velliña
de brancos cabelos
de enrugas de ouro
e de olliños cegos.

Érguese do leito
das foulas do mar
palpando os espazos
para camiñar.

Anda polo mundo
sen ver a onde vai
pois as estreliñas
lévana na man.

Envolta en néboas
hase de abrigar
pois como vai vella
tense de coidar.

Cando na outra noite
brúa o temporal
a lúa entre as tebras
tápase a tremar.

E así que o mal tempo
amainado vai
asoma a faciana
¡espalla o luar!

Luis Amado Carballo: O galo (1928)

Versións:
Víctor Aneiros: Lúa; Heroe secreto; 2008; Pista 8

miércoles, 27 de enero de 2016

Si yo estuviera cansado

Canción 6

Si yo estuviera cansado,
río grande, de la vida,
¿qué no haría por perderme
por tus islas?

Sé de las islas del mar,
pero no sé de tus islas.
Las tuyas tienen caballos,
niñas azules las mías.

Dame un caballito overo
por una niña.

Si yo estuviera cansado,
río, tú me lo darías,
sé que tú me lo darías.

Rafael Alberti: Baladas y canciones de la Quinta del Mayor Loco. Baladas y canciones del Paraná (1954)

Versións:
Rafael Alberti e Enrique Llopis: Si yo estuviera cansado / Balada de lo que el viento dijo*; El viento que viene y va; 2002**; Pista 4



*[A versión musical do poema Si yo estuviera cansado, na voz de Enrique Llopis está intercalada polo recitativo do poema Balada de lo que el viento dijo, na voz de Rafael Alberti.]
**[Reedición, no ano 2002, da grabación orixinal inédita do ano 1991.]

martes, 26 de enero de 2016

Balada del andaluz perdido

Perdido está el andaluz
del otro lado del río.

—Río, tú que lo conoces:
¿quién es y por qué se vino?

Vería los olivares
cerca tal vez de otro río.

—Río, tú que lo conoces:
¿qué hace siempre junto al río?

Vería el odio, la guerra,
cerca tal vez de otro río.

—Río, tú que lo conoces:
¿qué hace solo junto al río?

Veo su rancho de adobe
del otro lado del río.

No veo los olivares
del otro lado del río.

Sólo caballos, caballos,
caballos solos, perdidos.

¡Soledad de un andaluz
del otro lado del río!

¿Qué hará solo ese andaluz
del otro lado del río?

Rafael Alberti: Baladas y canciones de la Quinta del Mayor Loco. Baladas y canciones del Paraná (1954)

Versións:
Rafael Alberti e Enrique Llopis: Balada del andaluz perdido; El viento que viene y va; 2002; Pista 2

lunes, 25 de enero de 2016

Los trapitos al sol

Tonada 43

Qué decoro, doña Clara:
el ser pobre pero honrada!

Siempre empinada en su orgullo,
la buena de doña Clara,
se desloma trabajando
de la mañana a la noche,
de la noche a la mañana.

Pero, pobre, a veces miente,
para no mostrar la hilacha.
Suele mentir cuando dice:
—"En casa no falta nada.”

Piensa que tiene la culpa
de ser pobre, doña Clara,
aunque deje hasta el resuello
mientras lava que te lava
repitiendo a cuatro vientos:
—"En casa no falta nada.”

Su chico dejó la escuela,
su chica está de mucama,
al alba salen los tres
y es como un látigo el alba.

Qué clara bondad de pan,
la bondad de doña Clara!
Con su piadosa mentira
le lava al mundo la infamia
de la mañana a la noche,
de la noche a la mañana.

Armando Tejada Gómez: Tonadas para usar (1968)

Versións:
Armando Tejada Gómez: Los trapitos al sol; Poeta de la legua; 1959; Cara B, Corte 10



Teresa Parodi: Trapitos al sol; Armando Tejada Gómez (VVAA); 1999; Pista 11



Pocho Sosa: Trapitos al sol; Canta a Tejada Gómez; 2003; Pista 6



Armando Tejada Gómez: Los trapitos al sol; Vigencia; 2005; CD3, Pista 6

(Reedición da versión do disco Poeta de la legua, do ano 1965.)




Teresa Parodi: Trapitos al sol; Armando Tejada Gómez, Vol.2; 2012; Pista 19

(Reedición da versión do disco Armando Tejada Gómez, do ano 1999.)




*[Por razóns de espazo nunha entrada anterior etiquetouse a Armando Tejada Gómez, intérprete, como Tejada. Respectamos a etiqueta anterior para evitar duplicidades.]

domingo, 24 de enero de 2016

Por una mirada, un mundo

Rima XXIII

    Por una mirada, un mundo;
por una sonrisa, un cielo;
por un beso… ¡Yo no sé
qué te diera por un beso!

Gustavo Adolfo Bécquer: Rimas y Leyendas (1871)

Versións:
Benito Moreno: Los suspiros son aire*; G.A. Bécquer. Rimas; 1979; Pista 13



*[A versión musical de Benito Moreno está precedida polo poema Los suspiros son aire, y van al aire (Rima XXXVIII), da obra de Gustavo Adolfo Bécquer: Rimas y Leyendas, do ano 1871.]

sábado, 23 de enero de 2016

Balada de lo que el viento dijo

La eternidad bien pudiera
ser un río solamente,
ser un caballo olvidado
y el zureo
de una paloma perdida.

En cuanto el hombre se aleja
de los hombres, viene el viento
que ya le dice otras cosas,
abriéndole los oídos
y los ojos a otras cosas.

Hoy me alejé de los hombres,
y solo, en esta barranca,
me puse a mirar el río
y vi tan sólo un caballo
y escuché tan solamente
el zureo
de una paloma perdida.

Y el viento se acercó entonces,
como quien va de pasada,
y me dijo:
La eternidad bien pudiera
ser un río solamente,
ser un caballo olvidado
y el zureo
de una paloma perdida

Rafael Alberti: Baladas y canciones de la Quinta del Mayor Loco. Baladas y canciones del Paraná (1954)

Versións:
Rafael Alberti: Si yo estuviera cansado / Balada de lo que el viento dijo*; El viento que viene y va; 2002**; Pista 4



*[A versión musical do poema Si yo estuviera cansado, na voz de Enrique Llopis está intercalada polo recitativo do poema Balada de lo que el viento dijo, na voz de Rafael Alberti.]
**[Reedición, no ano 2002, da grabación orixinal inédita do ano 1991.]

viernes, 22 de enero de 2016

Los suspiros son aire, y van al aire

Rima XXXVIII

    Los suspiros son aire, y van al aire.
Las lágrimas son agua, y van al mar.
Dime, mujer, cuando el amor se olvida,
        ¡Sabes tú adónde va?

Gustavo Adolfo Bécquer: Rimas y Leyendas (1871)

Versións:
Benito Moreno: Los suspiros son aire*; G.A. Bécquer. Rimas; 1979; Pista 13



*[A versión musical de Benito Moreno está seguida do poema Por una mirada, un mundo (Rima XXIII), da obra de Gustavo Adolfo Bécquer: Rimas y Leyendas, do ano 1871.]

jueves, 21 de enero de 2016

Aquí sí yo hubiera sido

Canción 3

Aquí sí yo hubiera sido
caballo, sólo caballo
junto al río.

Es tanta la soledad
del hombre y tan grande el río,
que aquí sí yo hubiera sido
caballo, sólo caballo
junto al río.

Ser como piedra encendida
del viento y pacer dormido
sobre el bañado del río,
junto al río.

De pronto, un relincho largo
y un galopar infinito,
para seguir siendo piedra
del viento y pacer dormido
del otro lado del río,
junto al río.

Rafael Alberti: Baladas y canciones de la Quinta del Mayor Loco. Baladas y canciones del Paraná (1954)

Versións:
Rafael Alberti: Aquí sí yo hubiera sido; El viento que viene y va; 2002; Pista 3

miércoles, 20 de enero de 2016

Los sueños malos

   Está la plaza sombría;
muere el día.
Suenan lejos las campanas.

   De balcones y ventanas
se iluminan las vidrieras,
con reflejos mortecinos,
como huesos blanquecinos
y borrosas calaveras.

   En toda la tarde brilla
una luz de pesadilla.
Está el sol en el ocaso.
Suena el eco de mi paso.

—¿Eres tú? Ya te esperaba…
—No eras tú a quien yo buscaba.

Antonio Machado: Soledades. Galerías. Otros poemas (1907)

Versións:
Vicente Monera: Los sueños malos; www.musicaypoemas.com; 2010;

martes, 19 de enero de 2016

Juan Panadero se dirige a todo el pueblo de Sanlúcar y a sus trabajadores en paro en el día de la represión

               1
Hoy no quiero cantar,
quiero mi voz para el grito,
mi aliento para gritar.

               2
Castigo, sólo castigo
para todo aquel que tenga
al pueblo por enemigo.

               3
Tu nombre es rabia, es furor,
Sanlúcar de Barrameda,
Ira del gobernador.

               4
Tener hambre, estar en paro,
muertas las manos caídas,
le cuesta al hombre muy caro.

               5
Porque lo bueno es callar,
es no existir, no ser nadie,
o dejarse asesinar.

               6
Tú me hieres, tú me matas,
mas nunca tendremos miedo
del golpe de las culatas.

               7
Que no están ciegos, no están
como antes en espera
de lo que nunca les dan.

               8
¡Qué bravura señalada:
en vez de pan, el terror
en una calle cerrada!

               9
Y porque el hambre no espere
no puede decirse al hambre:
siéntate a la puerta y muere.

               10
Y qué grande desconsuelo
dar al hambre una limosna
como llovida del cielo.

               11
Vida en paz, y trabajando
sin pensar que los fusiles
nos están siempre apuntando.

               12
Y no haya gobernador
ni guardia civil ni alcalde
que nos miren con rencor.

               13
Que el pueblo siempre es amigo,
y si el pueblo es quien les paga
no merece tal castigo.

               14
Cantad, gritemos, cantad:
¡con el pueblo de Sanlúcar
vuestra solidaridad!

               15
Que toda la España, alerta,
lo está mirando y le tiende
en alto la mano abierta.

Rafael Alberti: Nuevas coplas de Juan Panadero (1976-1979) (1979)

Versións:
Ángel Corpa: Coplas de Juan Panadero*; Canta a Rafael Alberti. Verte y no verte; 2004; Pista 3



*[A versión musical de Ángel Corpa está composta por estrofas soltas deste e dos poemas Juan Panadero en América e Juan Panadero envía su saludo a Pasionaria, da obra de Rafael Alberti: Coplas de Juan Panadero (1949-1953), e; Coplas de Juan Panadero al regresar al Puerto de Santa María, da obra de Rafael Alberti: Nuevas coplas de Juan Panadero (1976-1979).]

lunes, 18 de enero de 2016

El vino del pobre

Tonada 51

El vino pobre entra
como Juan por su casa
a la casa de Juan:
canta, le vuela pájaros
de todos los rincones,
le lastima una lágrima,
duerme el olvido
y luego
como vino se va.

Como vino: morado
de juntar el otoño.
Como vino: desnudo
del aroma a la sal.
Como vino: rajando
la luz de un alarido.

Cojudo como el vino.

Como el vino nomás.

Armando Tejada Gómez: Tonadas para usar (1968)

Versións:
Armando Tejada Gómez: El vino del pobre; Poeta de la legua; 1959; Cara B, Corte 16



Armando Tejada Gómez: Tonada tradicional cuyana = El aprendiz de brujo = El vino del pobre*; Canción con todos; 1973; Lado 1, Corte 4



Armando Tejada Gómez: Tonada tradicional cuyana = El aprendiz de brujo = El vino del pobre*; Vigencia; 2005; CD2: Palabras y canciones; Pista 5

(Reedición da versión do disco Canción con todos, do ano 1973.)



*[A versión musical de Armando Tejada Gómez está precedida por una tonada tradicional cuyana e polo poema El aprendiz de brujo, da obra de Armando Tejada Gómez: Luz de entonces, do ano 1963.]
**[Por razóns de espazo nunha entrada anterior etiquetouse a Armando Tejada Gómez, intérprete, como Tejada. Respectamos a etiqueta anterior para evitar duplicidades.]

domingo, 17 de enero de 2016

Los niños

    Solita, en las balaustradas,
mi niña virgen del mar
borda las velas nevadas.

    ¡Ay que vengo, que yo vengo
herido, en una fragata,
solito, mi vida, huyendo
de tu corazón pirata!

    ¡De prisa, mi marinera!
Que un jirón de tu bordado
haga que yo no me muera.

Rafael Alberti: Marinero en tierra (1925)

Versións:
Fernando Polavieja: Los niños; Marinero en tierra. Fernando Polavieja canta a Rafael Alberti; 2008; Pista 3



*[O poema aparece intitulado nas edicións de Marinero en tierra de Buenos Aires dos anos 1945, 1957 e 1966, na edición das Poesías completas de Buenos Aires do ano 1961, na edición de Marinero en tierra de Madrid do ano 1968 e na edición de Poesía (1924-1967) de Madrid do ano 1972. Rafael Alberti: Marinero en tierra / La Amante / El alba del alhelí; Edición de Robert Marrast; Clásicos Castalia, 48; Editorial Castalia, S.A.; Madrid; 1987; ISBN: 84-7039-042-2]
**[Sustitue a palabra ‘solito/a’ de v.1 e v.6 por ‘sin nadie’, nas edicións de Marinero en tierra de Buenos Aires dos anos 1942, 1945, 1957 e 1966, na edición das Poesías completas de Buenos Aires do ano 1961, na edición de Marinero en tierra de Madrid do ano 1968 e na edición de Poesía (1924-1967) de Madrid do ano 1972. Rafael Alberti: Marinero en tierra / La Amante / El alba del alhelí; Edición de Robert Marrast; Clásicos Castalia, 48; Editorial Castalia, S.A.; Madrid; 1987; ISBN: 84-7039-042-2]

viernes, 15 de enero de 2016

Coplas de Juan Panadero al regresar al Puerto de Santa María

               1
Portuenses, coquineros,
después de cincuenta años,
me maravillo de veros.

               2
Aquí nací y aquí hoy
vuelvo a daros lo que fui,
lo que por vosotros soy.

               3
Vosotros, que sois el mar,
que sois los campos, los vinos,
las sales del salinar.

               4
Que sois la gracia, el aliento
hondo del cante, las brisas,
los aires en movimiento.

               5
Las guitarras desgarradas,
las penas y los martirios
de las vidas derramadas.

               6
Que en mi destierro lejano
fuisteis el sueño que al fin
toco ahora con mi mano.

               7
Mi familia verdadera,
esa que lo quiere ser
y quiere que yo la quiera.

               8
Pueblo del Puerto y los puertos
alegres de mi bahía,
aquí, mis brazos abiertos.

               9
Para todo aquel que vea
que yo solamente soy
la concordia en la pelea.

               10
Yo vengo para ayudar
y hacer andar a esa España
que tanto le cuesta andar.


               11
Y tremolo en este día
la bandera verde y blanca
del cielo de Andalucía.


               12
Y como fiel compañera,
la hoz y el martillo en su centro,
también alzo otra bandera.

               13
Hoz alta para segar,
martillo para los yunques
que temple la libertad.

               14
Portuenses, coquineros,
Mañana saldrá la aurora
En hombros de los veleros.

Rafael Alberti: Nuevas coplas de Juan Panadero (1976-1979) (1979)

Versións:
Ángel Corpa: Coplas de Juan Panadero*; Canta a Rafael Alberti. Verte y no verte; 2004; Pista 3



*[A versión musical de Ángel Corpa esta composta por estrofas soltas deste e dos poemas Juan Panadero en América e Juan Panadero envía su saludo a Pasionaria, da obra de Rafael Alberti: Coplas de Juan Panadero (1949-1953), e; Juan Panadero se dirige a todo el pueblo de Sanlúcar y a sus trabajadores en paro en el día de la represión, da obra de Rafael Alberti: Nuevas coplas de Juan Panadero (1976-1979).]

jueves, 14 de enero de 2016

El pan

El pan tiene sonido de disparo
cuando una boca hambrienta lo pronuncia.
Tiene el sonido igual que un golpe claro
que claridad anuncia.

El pan tiene color de hombre obrero,
color de dura piel y trabajada,
y un interior de blanco amor primero,
de vida no manchada.

El pan antes que pan fue trigo aireado,
fue campo y sol, fue lluvia y tierra arada,
fue la mano y la hoz, y fue un dorado
sudor de piel dorada.

Jesús López Pacheco: España a tres voces (1963)

Versións:
Elisa Serna: Canción del pan; 4 poemas de Miguel Hernández, Antonio Machado y Jesús López Pacheco según Elisa Serna de ‘La trágala’; 1969; Cara A, Corte 2

miércoles, 13 de enero de 2016

Los ojos

Parergon
                                                            Al gigante ibérico Miguel de 
                                                            Unamuno, por quien la España 
                                                            actual alcanza proceridad en el 
                                                            mundo.


                    I
Cuando murió su amada
pensó en hacerse viejo
en la mansión cerrada,
solo, con su memoria y el espejo
donde ella se miraba un claro día.
Como el oro en el arca del avaro,
pensó que guardaría
todo un ayer en el espejo claro.
Ya el tiempo para él no correría.

                    II
Mas pasado el primer aniversario,
¿cómo eran —preguntó—, pardos o negros,
sus ojos? ¿Glaucos?... ¿Grises?
¿Cómo eran, ¡Santo Dios!, que no recuerdo?...

                    III
Salió a calle un día
de primavera, y paseó en silencio
su doble luto, el corazón cerrado...
De una ventana en el sombrío hueco
vio unos ojos brillar. Bajó los suyos
y siguió su camino... ¡Como ésos!

Antonio Machado: Nuevas canciones (1924)

Versións:
Vicente Monera: Los ojos; www.musicaypoemas.com; 2008;

martes, 12 de enero de 2016

Juan Panadero envía su saludo a Pasionaria

               1
Su corazón guerrillero,
desde el corazón de España,
te envía Juan Panadero.

               2
Corazón dentro de un hombre
como todos los que empuñan
en su desvelo tu nombre.

               3
¡Lumbre que nos iluminas!
Dolores de los mineros
en el fondo de las minas.

               4
Bandera de los caminos,
Pasionaria de las manos
de los pobres campesinos.

               5
Sol grande, estrella Polar,
Dolores de los obreros
de la tierra y de la mar.

               6
Pasionaria del soldado,
Dolores del perseguido
y de los encarcelados.

               7
Esperanza del que espera,
fe del que sufre destierro
luchando en tierra extranjera.

               8
Alma de la reconquista,
fuego tendido en el viento
del Partido Comunista.

               9
Madre buena, madre fuerte,
madre que para la vida
le diste un hijo a la muerte.

               10
Odio del cobarde, dura
sombra del que aflige a España
en una mazmorra oscura.

               11
Temor del que la condena,
del que la tiene sumida
en un castillo de penas.

               12
Rencor del que a España ofende,
como el mal republicano
que sin salvarla la vende.

               13
Llore el que no te comprenda,
sueñe el que no te conozca,
cante el que por ti se encienda.


               14
No diga ¡Guerra!, que diga
¡Paz, paz!, valerosamente
el que sin miedo te diga.

               15
No espere que al enemigo
pueda tenderle la mano
el que camine contigo;

               16
que eres toda corazón
de sangre limpia por donde
no se arrastra la traición.

               17
Que eres toda valentía,
Dolores de los dolores
de España y sus alegrías.

               18
Te canta Juan Panadero:
por ti es más certero el tiro
de fusil del guerrillero.

               19
Por ti el monte lo sostiene,
por ti marcha hacia la aurora,
por ti de la aurora viene.

               20
Y pone su duro empeño
en darle al pueblo que sangra,
tu sueño, tu mismo sueño.

               21
Que el pueblo por ti ha gritado:
¡Más vale morir de pie
que vivir arrodillado!

               22
Deja hoy que mi canción,
desde el corazón de España,
te mande su corazón.


Rafael Alberti: Coplas de Juan Panadero (1949-1953) (1953)

Versións:
Ángel Corpa: Coplas de Juan Panadero*; Canta a Rafael Alberti. Verte y no verte; 2004; Pista 3



*[A versión musical de Ángel Corpa está composta por estrofas soltas deste e dos poemas Juan Panadero en América, da obra de Rafael Alberti: Coplas de Juan Panadero (1949-1953) e; Coplas de Juan Panadero al regresar al Puerto de Santa María e Juan Panadero se dirige a todo el pueblo de Sanlúcar y a sus trabajadores en paro en el día de la represión, da obra de Rafael Alberti: Nuevas coplas de Juan Panadero (1976-1979).]

lunes, 11 de enero de 2016

Los oficios del agua

Tonada 42

Lo vegetal, el agua
que encarna y reverdece
la floración del mundo
y el delicioso tallo,
nutre el río del hombre
tan caudalosamente,
que él siente, en el silencio,
navegar su milagro.

Lo mineral, el agua
que demora el naufragio
en la sal transparente
de la espuma terrestre,
moja de luz las hondas
regiones de la sangre,
la dulce geografía
de la piel cuando crece.

En lo animal, el agua
durando se sostiene.

Armando Tejada Gómez: Tonadas para usar (1968)

Versións:
Armando Tejada Gómez: Los oficios del agua; Poeta de la legua; 1959; Cara B, Corte 9



*[Por razóns de espazo nunha entrada anterior etiquetouse a Armando Tejada Gómez, intérprete, como Tejada. Respectamos a etiqueta anterior para evitar duplicidades.]

domingo, 10 de enero de 2016

El huso

Tonada 46

Madres, mi madre contaba
junto al festival del fuego
que la vida es como un hilo
que cose todos los hechos.

Allá en lo niño del humo,
casi paloma de tierno,
mi madre giraba el uso
con el que hilaba mis sueños.

Mi madre, madres del mundo,
dijo un día seriamente
que en el hilo de la vida
suele enhebrarse la muerte.

Quién ata y desata el hilo
de la muerte y de la vida?
Quién usa el huso del mundo
por arriba y desde arriba?

Ay, madre, yo vi en la sombra
una araña telaraña
enredándole a los hombres
el hilo de la esperanza.

Ay, madres, sólo hay un modo
de hilar la paz en la tierra:
cuando de arriba no puedan
cuando de abajo no quieran!

Armando Tejada Gómez: Tonadas para usar (1968)

Versións:
Armando Tejada Gómez: El huso; Poeta de la legua; 1959; Cara B, Corte 13



César Isella: El huso; Para volver cantando; 1983; Lado ", Corte 1



*[Por razóns de espazo nunha entrada anterior etiquetouse a Armando Tejada Gómez, intérprete, como Tejada. Respectamos a etiqueta anterior para evitar duplicidades.]

sábado, 9 de enero de 2016

Los libertadores

AQUÍ viene el árbol, el árbol
de la tormenta, el árbol del pueblo.
De la tierra suben sus héroes
como las hojas por la savia,
y el viento estrella los follajes
de muchedumbre rumorosa,
hasta que cae la semilla
del pan otra vez a la tierra.


         Aquí viene el árbol, el árbol
         nutrido por muertos desnudos,
         muertos azotados y heridos,
         muertos de rostros imposibles,
         empalados sobre una lanza,
         desmenuzados en la hoguera,
         decapitados por el hacha,
         descuartizados a caballo,
         crucificados en la iglesia.


Aquí viene el árbol, el árbol
cuyas raíces están vivas,
sacó salitre del martirio,
sus raíces comieron sangre
y extrajo lágrimas del suelo:
las elevó por sus ramajes,
las repartió en su arquitectura.
Fueron flores invisibles,
a veces, flores enterradas,

otras veces iluminaron
sus pétalos, como planetas.


         Y el hombre recogió en las ramas
         las caracolas endurecidas,
         las entregó de mano en mano
         como magnolias o granadas
         y de pronto, abrieron la tierra,
         crecieron hasta las estrellas.


Éste es el árbol de los libres.
El árbol tierra, el árbol nube,
el árbol pan, el árbol flecha,
el árbol puño, el árbol fuego.
Lo ahoga el agua tormentosa
de nuestra época nocturna,

pero su mástil balancea
el ruedo de su poderío.


        Otras veces, de nuevo caen
        las ramas rotas por la cólera
        y una ceniza amenazante
        cubre su antigua majestad:
        así pasó desde otros tiempos,
        así salió de la agonía
        hasta que una mano secreta,
        unos brazos innumerables,
        el pueblo, guardó los fragmentos,
        escondió troncos invariables,
        y sus labios eran las hojas
        del inmenso árbol repartido,
        diseminado en todas partes,
        caminando con sus raíces.
        Éste es el árbol, el árbol
        del pueblo, de todos los pueblos
        de la libertad, de la lucha.


Asómate a su cabellera:
toca sus rayos renovados:

hunde la mano en las usinas
donde su fruto palpitante
propaga su luz cada día.
Levanta esta tierra en tus manos,
participa de este esplendor,
toma tu pan y tu manzana,
tu corazón y tu caballo
y monta guardia en la frontera,
en el límite de sus hojas.


         Defiende el fin de sus corolas,
         comparte las noches hostiles,
         vigila el ciclo de la aurora,
         respira la altura estrellada,
         sosteniendo el árbol, el árbol
         que crece en medio de la tierra.


Pablo Neruda: IV. Los libertadores. Canto General (1950)

Versións:
Quilapayún: Árbol de los libres; Umbral; 1979; Cara 1, Corte 2



Quilapayún: El árbol; Chante Neruda; 1983; Cara 1, Corte 2

(Reedición da versión do disco Umbral, do ano 1979)




Quilapayún: El árbol de los libres; Canta a Pablo Neruda, Vicente Huidobro, García Lorca y grandes poetas; 2000; Pista 10

(Reedición da versión do disco Umbral, do ano 1979)



Quilapayún: El árbol de los libres; Umbral (Picap); 2002; Pista 2

(Remasterización da versión do disco Umbral, do ano 1979, no selo Picap)

jueves, 7 de enero de 2016

El huésped de la lluvia

Tonada 49

                     a César Vallejos

Yo sé que le pegaban
sin que él les haga nada
y que murió en París
y en primavera,
le daban a roer un magro hueso
y lo asediaban con la vida perra;
yo sé que lo empujaban
en el Metro
y que lo odiaban todas las porteras
porque tenía un fémur
como un junco
y la luz lo seguía por la tierra.

Dice que murió un jueves. Recordaba
las lluvias de este siglo y la miseria.
Ayer estuvo en casa. Siempre viene
y ocupa su silencio en nuestra mesa.

Armando Tejada Gómez: Tonadas para usar (1968)

Versións:
Armando Tejada Gómez: El huésped de la lluvia; Poeta de la legua; 1959; Cara B, Corte 15



*[Por razóns de espazo nunha entrada anterior etiquetouse a Armando Tejada Gómez, intérprete, como Tejada. Respectamos a etiqueta anterior para evitar duplicidades.]