lunes, 22 de junio de 2020

Romero sólo...

Ser en la vida
romero,
romero sólo que cruza
siempre por caminos nuevos;
ser en la vida
romero,
sin más oficio, sin otro nombre
y sin pueblo…
ser en la vida
romero… romero... sólo romero.
Que no hagan callo las cosas
ni en el alma ni en el cuerpo…
pasar por todo una vez,
una vez sólo y ligero, ligero, siempre ligero.
        
  
Que no se acostumbre el pie
a pisar el mismo suelo,
ni el tablado de la farsa,
ni la losa de los templos,
para que nunca recemos
como el sacristán
los rezos,
ni como el cómico
viejo
digamos
los versos.
La mano ociosa es quien tiene
más fino el tacto en los dedos,
decía Hamlet a Horacio,
viendo
cómo cavaba una fosa
y cantaba al mismo tiempo
un
sepulturero.
—No
sabiendo
los oficios
los haremos
con
respeto—
Para enterrar
a los muertos como debemos
cualquiera sirve, cualquiera...
menos un sepulturero.
Un día todos sabemos hacer justicia;
tan bien como el rey hebreo,
la hizo
Sancho el escudero
y el villano
Pedro Crespo…
Que no hagan callo las cosas
ni en el alma ni en el cuerpo…
pasar por todo una vez,
una vez sólo y ligero, ligero, siempre ligero.
        
  
Sensibles
a todo viento
y bajo
todos los cielos,
Poetas,
nunca cantemos
la vida
de un mismo pueblo,
ni la flor
de un solo huerto…
Que sean todos
los pueblos
y todos
los huertos nuestros.
        

León Felipe: Versos y oraciones del caminante (1930)

Versións:
Amancio Prada e Juan Carlos Mestre: Romero sólo = Como tú = Sé todos los cuentos*; Zamora**; 2007; Pista 3



Walberto Mendoza: Romero solo; Antología rota de León Felipe; 2014; Pista 21



Evoéh: Romero; El poeta del viento; 2015; Pista 11



*[A versión musical comeza co recitativo da primeira estrofa deste poema, na voz de Juan Carlos Mestre, segue coa musicalización do poema Como tú, da obra do mesmo nome (1962), interpretada por Amancio Prada, e remata co recitativo do poema Sé todos los cuentos, da obra Llamadme publicano (1950), na voz de Juan Carlos Mestre.]
**[Concerto conmemorativo do IVº Centenario do Teatro Principal de Zamora. 7 de Octubre de 2006. Zamora.]

sábado, 20 de junio de 2020

Como un jazmín del país

Dijo el muchacho a la moza:
desde el comienzo te vi;
en el sueño, en la vigilia,
como un jazmín del país.

Perfume de la alta noche,
pequeña flor constelada,
en el patio con aljibe
y en mi corazón, guardada.

Yo me voy con Aparicio,
sé que otra divisa labran
tus manos, y llevarán
los varones de esta casa.

Yo me voy con Aparicio,
pero mírame a la cara,
que lo que voy a decirte
se dice una vez y basta.

Sólo una cosa podría
detenerme, una palabra;
di que me quede y me quedo,
jazmín del país, muchacha.

Ella lo miró a los ojos,
pero no le dijo nada,
y nada dijo después,
cuando cayó con Saravia.

Perfume de la alta noche,
pequeña flor constelada,
en el patio con aljibe
y en mi corazón, guardada.

Washington Benavides: Las milongas y otras canciones (1989)

Versións:
Carlos Benavides: Como un jazmín del país; Soy del campo; 1974; Lado 1, Corte 2



Alfredo Zitarrosa: Como un jazmín del país; Zitarrosa 74; 1974; Lado B, Corte 5



Walter Heinze: Como un jazmín del país; Guitarra de luz; 1987; Lado 1, Corte 4



Alfredo Zitarrosa: Como un jazmín del país; Zitarrosa 74; 1991; Lado B, Corte 5

(Reedición da versión do disco Zitarrosa 74, do ano 1974.)



Alfredo Zitarrosa: Como un jazmín del país; Antología (1936-1989); 1994; CD2, Pista 10

(Reedición da versión do disco Zitarrosa 74, do ano 1974.)



Carlos Benavides: Como un jazmín del país; Lo mejor de Carlos Benavides; 1995; Pista 1

(Reedición da versión do disco Soy del campo, do ano 1974.)



Alfredo Zitarrosa: Como un jazmín del país; Los esenciales; 2004; Pista 16

(Reedición da versión do disco Zitarrosa 74, do ano 1974.)

viernes, 19 de junio de 2020

Romaxe da historia natural

Donicela, donicela,
vincallo do verde val.
Vésporas e zamezugas
e vagalumes do ar.
Urso xurdio e tolo volpe,
roxiñol do pampo uzal.
Xílgaro que paseniño
estouras no piñeiral.
Sura esgolada, do vento,
zamburiña, prata rá.
Lombriga do teu sartego,
louro e lanzal lobicán:
edra da eirexa lourida,
laranxas do laranxal.
¡Ai, a miña zoología,
miña Historia Natural!

Camilo José Cela: Poesía completa (1996)*

Versións:
Suso Vaamonde: Romaxe da historia natural; Rapazas, rapaces e rapazadas; 1997; CD1, Pista 8



*[Publicada orixinalmente na revista Papeles de Son Armadans, nº XIV, 1957.]

miércoles, 17 de junio de 2020

Chamarrita de una bailanta

De una bailanta con acordeón
até la luna con el sol;
dejé un momento de ser peón,
hombre volví y en eso estoy.

Y por una sola fiesta
me dudé con el patrón,
que me dijo: Parrandero,
no me pisa en el galpón.

Y me habló de obligaciones,
del trabajo y la Nación,
a mí, que sembré en sus campos
mi pobreza y mi sudor.

Lo miré medio sonriendo
y monté en mi redomón;
aramos, dijo el mosquito,
al buey que rompe el terrón.

Mucho hablar de obligaciones,
nada de farras, peón;
usted, que vive a cacundas
de los pobres como yo.

Washington Benavides: Tanta vida en cuatro versos (un cancionero) (2013)

Versións:
Carlos Benavides: Chamarrita de una bailanta; Soy del campo; 1974; Lado 2, Corte 4



Alfredo Zitarrosa: Chamarrita de una bailanta; Zitarrosa 74; 1974; Lado B, Corte 2



Pablo Estramín: Chamarrita de una bailanta; Viento general; 1983; Lado A, Corte 4



Alfredo Zitarrosa: Chamarrita de una bailanta; Concierto Estadio Centenario, 12 de mayo de 1984; 1984; Pista 11



Alfredo Zitarrosa: Chamarrita de una bailanta; Zitarrosa 74; 1991; Pista 7

(Reedición da versión do disco Zitarrosa 74, do ano 1974.)



Alfredo Zitarrosa: Chamarrita de una bailanta; Antología (1936-1989); 1994; CD3, Pista 9

(Reedición da versión do disco Zitarrosa 74, do ano 1974.)



Pablo Estramín: Chamarrita de una bailanta; Pablo Estramín; 1997; Pista 4

(Reedición da versión do disco Viento general, do ano 1983.)



Soledad Pastorutti: Chamarrita de una bailanta; Diez años de Soledad; 2005; CD1, Pista 6



Soledad Villamil: Chamarrita de una bailanta; Canta; 2007; Pista 2



María Lavalle: Chamarrita de una bailanta; Guitarra, dímelo tú; 2014; Pista 11

sábado, 13 de junio de 2020

Romancillo del desdén

El mirlo canta en la sierra,
El zorzal en la espesura;
Quisiera escribir tu nombre
En la cara de la luna…

O acaso un maravedí
O una moneda de plata
Que diga: “Con vos y Dios”
Con el perfil de tu cara…

—Pues, mirad al pajecillo,
Venirse con esa facha:
Con el bonete torcido
Y descosidas las calzas…

¿Qué pretende el servidor,
Tal vez quiera figurarla
Como un nuevo Gerineldo?
Vaya! Tamaña arrogancia:

Pues, camine a la cocina,
Y allí meta su cuchara…

(Este duele pero es real. Setiembre. 2014. Montevideo)

Washington Benavides: Durandarte, Durandarte (2015)

Versións:
Washington Benavides e Héctor Numa Moraes: Romancillo del desdén; Durandarte, Durandarte; 2015; Pista 1

domingo, 7 de junio de 2020

Carta a mi padre

De golpe ya no estás
—y eso fue todo—
ni una palabra debería escribirte
porque llevo un licor inanimado
lastre fetal
de aquel aburrimiento.

De golpe ya no estás. Estoy dejando
—la carta y el adiós. Todo el olvido
que ronde tus maderas en las tardes
será también el mío.

Y los sollozos que dirán tu nombre
breves serán
quizás
tú lo sabías.

Yo quisiera explicarte lo que guardo
de aquellos años en que fui tu hijo
no de tu ausencia, tu vejez, mi culpa
todo es distinto ahora
ayer vivías.

Ahora no merezco lo que canto
porque es tarde
—y ayúdame—
decía
que hubo otro tiempo no hace mucho y blanco
suave festín de pianos y de risas
en la estación donde fugaba el viento
con oboes, guitarras y violines.

Copa de alcohol ardiente, eras mi padre
eras un viejo amigo
lobo de puertos hollinados y ocres
sensitivo y brutal
lento
dormido.

Fuiste lo que yo vi. Nada más fuiste
lo que quisiste ser
caja escondida
clavicordio encerrado en las paredes
oreja de la sombra y el sigilo.

Imaginario cuerno de pastores
de engramillados y remotos países
canto rodado, piedra de burbuja
que el amor no tocó
jamás
ni el día
ni el nácar de los pájaros del alba
ni la lluvia natal de arpas antiguas.

Eras como te vi. Ya nada es cierto
porque es tarde
—perdón—
tarde lo digo
nada tiene sentido ya a esta hora
tus campanarios están quietos
                              vibran
sólo los mares, sólo el taciturno
espejo de tus células más íntimas.

Pero mientras te busque en tantas cosas
mientras regreses sin que llame, límpiame
la llaga del dolor. Deja el recuerdo
fijo en la grieta
                    déjalo
                    no olvides
que después de la muerte ya no hay otra
                    órgano silenciado
                    larga caja de pino.

Enrique Estrázulas: Caja de tiempo (1971)

Versións:
Alfredo Zitarrosa: Explicación de mi amor; Adiós Madrid; 1980; Lado A, Corte 5



Alfredo Zitarrosa: Explicación de mi amor; De regreso; 1984; Lado B, Corte 4

(Reedición da versión do disco Adiós Madrid, do ano 1980.)



Alfredo Zitarrosa: Explicación de mi amor; Antología (1936-1989), Vol.3; 1994; Pista 10

(Reedición da versión do disco Adiós Madrid, do ano 1980.)

sábado, 6 de junio de 2020

Romance sonámbulo

                              A Gloria Giner
                              y a Fernando de los Ríos

Verde que te quiero verde. 
Verde viento. Verdes ramas. 
El barco sobre la mar 
y el caballo en la montaña. 
Con la sombra en la cintura 
ella sueña en su baranda, 
verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Verde que te quiero verde. 
Bajo la luna gitana,
las cosas le están mirando
y ella no puede mirarlas.

              *
Verde que te quiero verde.
Grandes estrellas de escarcha,
vienen con el pez de sombra
que abre el camino del alba.
La higuera frota su viento
con la lija de sus ramas,
y el monte, gato garduño,
eriza sus pitas agrias.
¿Pero quién vendrá? ¿Y por dónde...?
Ella sigue en su baranda,
verde carne, pelo verde,
soñando en la mar amarga.

              *
Compadre, quiero cambiar 
mi caballo por su casa, 
mi montura por su espejo, 
mi cuchillo por su manta. 
Compadre, vengo sangrando, 
desde los montes de Cabra. 
Si yo pudiera, mocito, 
ese trato se cerraba. 
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
Compadre, quiero morir
decentemente en mi cama.
De acero, si puede ser,
con las sábanas de holanda.
¿No ves la herida que tengo
desde el pecho a la garganta?
Trescientas rosas morenas
lleva tu pechera blanca.
Tu sangre rezuma y huele
alrededor de tu faja.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
Dejadme subir al menos
hasta las altas barandas,
dejadme subir, dejadme,
hasta las verdes barandas.
Barandales de la luna
por donde retumba el agua.

             *
Ya suben los dos compadres
hacia las altas barandas.
Dejando un rastro de sangre.
Dejando un rastro de lágrimas.
Temblaban en los tejados
farolillos de hojalata.
Mil panderos de cristal,
herían la madrugada.

              *
Verde que te quiero verde,
verde viento, verdes ramas.
Los dos compadres subieron.
El largo viento, dejaba
en la boca un raro gusto
de hiel, de menta y de albahaca.
¡Compadre! ¿Dónde está, dime? 
¿Dónde está mi niña amarga? 
¡Cuántas veces te esperó! 
¡Cuántas veces te esperara, 
cara fresca, negro pelo,
en esta verde baranda!

              *
Sobre el rostro del aljibe
se mecía la gitana.
Verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Un carámbano de luna
la sostiene sobre el agua.
La noche se puso íntima
como una pequeña plaza.
Guardias civiles borrachos,
en la puerta golpeaban.
Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar.
Y el caballo en la montaña.

Federico García Lorca: Romancero gitano (1924-1927) (1928)

Versións:
Antonio Portanet: Romance sonámbulo; Muertes; 1978; Lado A, Corte 1



Manzanita: Verde; Poco ruido y mucho duende; 1978; Cara B, Corte 2



Manzanita: Verde; Verde y otros grandes éxitos; 1984; Cara A, Corte 1

(Reedición da versión do disco Poco ruido y mucho duende, do ano 1978.)



Rafael Alberti: Romance sonámbulo; A Galopar; 1992; CD2, Pista 3



Manzanita e Ketama: Verde que te quiero verde (rumba); Flamenco BSO: Carlos Saura (VVAA); 1995; Pista 15



Manzanita: Verde; 30 grandes éxitos y un ramito de violetas; 1998; CD1, Pista 1

(Reedición da versión do disco Poco ruido y mucho duende, do ano 1978.)



Manzanita: Verde; Por tu ausencia; 1998; Pista 8

(Reedición da versión do disco Poco ruido y mucho duende, do ano 1978.)



Manolo Carrasco: Verde que te quiero verde; Esa rumbita güena. Las 11 mejores rumbas (VVAA); 2004; Pista 8

martes, 2 de junio de 2020

Desde la cama a la cocina

(…)

Desde la cama a la cocina
está sembrada de pájaros la casa.

La amanecida luz se esparce
por un jardín de escobas y cucharas…

En el cuarto germina sosegado silencio
y en el aire sagrado se esfuman los prodigios.

La mañana se ve. Se escuchan
las voces de las cosas. Se comprende
la noche. Y se ama el día.

(…)

Jorge Arbeleche: Los ángeles oscuros (1976)

Versións:
Andrés Stagnaro: Desde la cama a la cocina; La hiedra y el muro; 2003; Pista 10



*[Queremos agradecer efusivamente a Jorge Arbeleche as súas indicacións sobre a xénese deste poema (ou poemas) musicalizado por Andrés Stagnaro: «… Respecto al poema le digo que pertenece al libro  "Los ángeles oscuros", de 1976, en épocas muy aciagas para Uruguay ya que padecíamos la dictadura militar. En realidad, el texto poético se integra a otra serie de textos breves que van concatenados, aunque no con una estricta correspondencia entre sí, en realidad fueron concebidos como textos autónomos entre sí. Fue el editor quien los envolvió en una unidad, y como el resultado me satisfizo, así quedó. …»; así como que manteña viva unha relación epistolar sincera e cordial. É unha honra para nós contar coa súa amizade e, un privilexio asistir, na distancia, as súas leccións de literatura española e uruguaya.]
**[Queremos agradecer sinceramente a profesionalidade dos funcionarios da Biblioteca Nacional de Uruguay, en especial a M. Gabriela Barreto, polo seu esforzo desinteresado en atender as nosas solicitudes e, por se-lo vencello co autor. Grazas.]

Romance que no dice

«Yo me era mora Moraima,
Morilla de un bel catar…»

Bien supe que no era el tío
Mazote por el entrar.
Por una leve visilla
Me lo pude contemplar,
Y era un castellano guapo
Como pluma de faisán;
Con una capa escarlata
Y una espada de cristal…
Me le hice la asustadiza
Para su deseo ampliar.
Él me contó que matara
Un cristiano. La autoridad
Venía ajustarle cuentas,
“Moraima, déjame entrar…!”
Semidesnuda, afligida,
Me tuve que levantar
Y la puerta al pobre tío
Abrirla de par en par…
Lo que pasó, mejor callo.
Que es buena norma callar…

(Sobre el musical romance alguien entreverá datos. Agosto, 2014)

Washington Benavides: Durandarte, Durandarte (2015)

Versións:
Washington Benavides: Romance que no dice: “Yo me era mora Moraima”; Durandarte, Durandarte; 2015; Pista 5