lunes, 30 de noviembre de 2015

La primavera

            La primavera
a la sombra de tu ombligo
        sembraba violetas.

                        Muerto está.
                Resucitará
                (que nadie lo sepa)
                a la primavera.

            La primavera
entre tus pechos abría
        hojitas de menta.

                        Muerto está.
                Resucitará
                (feliz quien lo vea)
a la primavera.

            De primavera
madreselvas te subían
        por entre las piernas.

                        Muerto está.
                Resucitará
                (quienquiera que sea)
                a la primavera.

            La primavera
en tus sobacos mandaba
        libar abejuelas.

                        Muerto está.
                Resucitará
                (será lo que era)
                a la primavera.

            La primavera
corría de tu espinazo
        la límpida sierra

                        (muerto está:
                resucitará
                la flor de la tierra)

            y entre tus nalgas
se perdía, río ciego
        de juncos y cañas,

                a la primavera.

Agustín García Calvo: Canciones y soliloquios (1976)

Versións:
Amancio Prada: La primavera; Zamora*; 2007; Pista 13



Amancio Prada: La primavera; Canciones de Agustín García Calvo. Libre te quiero; 2013; Pista 14

(Reedición da versión do disco Zamora, do ano 2007.)




*[Concerto conmemorativo do IVº Centenario do Teatro Principal de Zamora. 7 de Octubre de 2006. Zamora.]

viernes, 27 de noviembre de 2015

Los ejecutivos

El mundo nunca ha sido para todo el mundo
mas hoy al parecer es de un señor
que en una escalerita de aeropuerto
cultiva un maletín pero ninguna flor.
Sonriente y afeitado para siempre
trajina para darnos la ilusión
de un cielo en tecnicolor donde muy poquitos
aprendan a jugar al golf.

Ay, qué vivos
son los ejecutivos,
qué vivos que son.
Del sillón al avión,
del avión al salón,
del harén al edén
siempre tienen razón;
y además tienen la sartén,
la sartén por el mango
y el mango también.

El mundo siempre fue de los que están arriba
pero hoy es de un señor en ascensor
a quien podemos ver en las revistas
cortando el bacalao con aire triunfador.
Lo come para darnos el ejemplo
de rendimiento máximo y confort.
Digiere por teléfono y después nos vende
conciencias puras de robots.

El mundo siempre fue de algunos elegidos,
hoy es para el que elige lo mejor,
dinámico y rodeado de azafatas
sacrificándose por un millón o dos.
Como él tiene de todo menos tiempo
nos aconseja por televisión
ahorrar, para tener estatus en la muerte,
la eternidad en un reloj.

María Elena Walsh: Juguemos en el mundo (1968)

Versións:
María Elena Walsh: Los ejecutivos; Juguemos en el mundo; 1968; Lado 1, Corte 4



Alberto Cortez: Los ejecutivos; No soy de aquí; 1971; Cara A, Corte 6



Alberto Cortez: Los ejecutivos; La voz de la amistad; 1971; Cara A, Corte 4

(Reedición da versión do disco No soy de aquí, do ano 1971.)

miércoles, 25 de noviembre de 2015

La mancha

Tonada 5

              a Martin Luther King, in memoriam

Mister Mc Guire, el sobrio
americano medio,
(o medio americano
como dicen que dijo
mi abuelo de humo lento)
despertó un lunes simple
con manchas en el cuerpo
y un martes con más manchas
y un miércoles, ya negro.

Nadie pudo explicarse
cómo es que quedó sombra.
(Parece que la mancha
le venía de lejos…).

Armando Tejada Gómez: Tonadas para usar (1968)

Versións:
Armando Tejada Gómez: La mancha; Poeta de la legua; 1959; Cara A, Corte 5



*[Por razóns de espazo nunha entrada anterior etiquetouse a Armando Tejada Gómez, intérprete, como Tejada. Respectamos a etiqueta anterior para evitar duplicidades.]

martes, 24 de noviembre de 2015

Los caminos de la tarde

Los caminos de la tarde
se hacen uno, con la noche.
Por él he de ir a ti.
amor que tanto te escondes.
     
Por él he de ir a ti,
como la luz de los montes,
como la brisa del mar,
como el olor de las flores.

Juan Ramón Jiménez: Pastorales (1911)

Versións:
Amancio Prada: Los caminos de la tarde; De la mano del aire; 1984; Pista 4

lunes, 23 de noviembre de 2015

La catedral del agua

Tonada 10

Dura luna de arcilla, rudos vientos
de castigada luz sobre la arena,
pasaron, demorando sobre el polen
la infatigable entraña de la tierra.
Y cuando la distancia, desasida
del ataúd perenne de la piedra,
galopó percutiendo, greda abajo,
la furia de crecer subió madera:
selva subió, trepando por el aire
con una lentitud de enredadera.
Y era oxígeno ardiendo por las ramas
el alba clamorosa, la flor lenta,
nutrida allá en lo oscuro por el agua,
poseída en el limo a raíz ciega,
porque era sombra el trópico de abajo,
lujuria de lo hondo, primavera.

Así es como lo verde habita el clima.

Así ha venido el árbol a la tierra.

Armando Tejada Gómez: Tonadas para usar (1968)

Versións:
Armando Tejada Gómez: La catedral del agua; Poeta de la legua; 1959; Cara A, Corte 10



*[Por razóns de espazo nunha entrada anterior etiquetouse a Armando Tejada Gómez, intérprete, como Tejada. Respectamos a etiqueta anterior para evitar duplicidades.]

domingo, 22 de noviembre de 2015

Los animales del día

Los animales del día
a los de la noche buscan.

Lejos anda el sol,
cerca la luna.

Animal de mediodía,
la medianoche te turba.

Lejos anda el sol,
cerca la luna.

Miguel Hernández: Cancionero y romancero de ausencias (1938-1941) (1958)

Versións:
Vicente Monera: Los animales del día; www.musicaypoemas.com; 2010;

sábado, 21 de noviembre de 2015

Enxienplo de la propiedat quel dinero ha

490 “Mucho faz el dinero e mucho es de amar:
al torpe faze bueno e omne de prestar;
faze correr al coxo e al mudo fablar;
el que non tiene manos dineros quiere tomar.
491 “Sea un omne nesçio e rrudo labrador,
los dineros le fazen fidalgo e sabidor;
quanto más algo tiene, tanto es más de valor;
el que non ha dineros non es de sí señor.
492 “Si tovieres dineros, avrás consolaçión,
plazer e alegría, del papa rraçión;
conprarás paraíso, ganarás salvaçión;
do son muchos dineros está mucha bendiçión.
493 “Yo vi en corte de Roma, do es la santidad,
que todos al dinero fazen grand homildat;
grand onrra le fazían con grand solepnidat;
todos a él se omillan, commo a la magestat.
494 “Fazié muchos priores, obispos e abbades,
arçobispos, doctores, patriarcas, potestades;
a muchos clérigos nesçios dava les dinidades;
fazié de verdat mentiras, e de mentiras verdades.
495 “Fazía muchos clérigos e muchos ordenados,
muchos monges e monjas, rreligiosos sagrados;
el dinero los dava por bien examinados;
a los pobres dezían que non eran letrados.
496 “Dava muchos juizios, mucha mala sentençia;
con muchos abogados era su mantenençia,
en tener pleitos malos e fazer abenençia;
en cabo por dineros avía penitençia.
497 “El dinero quebranta las cadenas dañosas;
tira çepos e grillos e presiones peligrosas;
El que non tiene dineros, echan le las esposas;
por todo el mundo faze cosas maravillosas.
498 “Yo vi fer maravillas do él mucho usava:
muchos meresçían muerte, que la vida les dava;
otros eran sin culpa, e luego los matava;
muchas alma perdía, e muchas salvava.
499 “Faze perder al pobre su casa e su viña;
sus muebles e rraízes, todo lo desaliña;
por todo el mundo anda su sarna e su tiña;
do el dinero juega, allí el ojo guiña.
500 “El faze cavalleros de neçios aldeanos,
condes e ricos omnes de algunos villanos;
con el dinero andan todos los omnes loçanos;
quantos son en el mundo le besan oy las manos.
501 “Vi tener al dinero las mejores moradas,
altas e muy costosas, fermosas e pintadas;
castillos, heredades, e villas entorreadas,
todas al dinero sirven e suyas son conpradas.
502 “Comía muchos manjares de diversas naturas;
vistía los nobles paños, doradas vestiduras;
traía joyas preçiosas en viçios e folguras,
guarnimientos extraños, nobles cavalgaduras.
503 “Yo vi a muchos monges en sus predicaçiones
denostar al dinero e a sus tenptaçiones;
en cabo por dinero otorgan los perdones;
asuelven del ayuno, ansí fazen oraçiones.
504 “Pero que le denuestan los monges por las plaças,
guardan lo en convento en vasos e en taças;
con el dinero cunplen sus menguas e sus rraças;
más condesijos tienen que tordos nin picaças.
505 “Commo quier que los frailes non toman los dineros,
bien les dan de la çeja do son sus parçioneros;
luego los toman prestos sus omnes despenseros.
Pues que se dizen pobres, ¿qué quieren thessoreros?
506 “Monges, frailes, clérigos, que aman a Dios servir,
si varruntan que el rrico está ya para morir,
quando oyen sus dineros que comiençan a rretenir,
quál dellos lo levará comiençan luego a rreñir.
507 “Allí están esperando quál acrá más rico tuero;
non es muerto, ya dizen: ‘Pater Noster’ a mal agüero;
commo los cuervos al asno, quando le desuellan el cuero:
‘Cras, cras nós lo avremos, que nuestro es ya por fuero.’
508 “Toda muger del mundo e dueña de alteza
paga se del dinero e de mucha rriqueza;
yo nunca vi fermosa que quisiese pobreza.
Do son muchos dineros, ý es mucha nobleza.
509 “El dinero es alcalde e juez mucho loado;
éste es conssejero e sotil abogado,
alguaçil e merino, bien ardit, esforçado;
de todos los ofiçios es muy apoderado.
510 “En suma te lo digo, toma lo tú mejor:
el dinero del mundo es grad rrebolvedor;
señor faze del siervo, de señor servidor;
toda cosa del siglo se faze por su amor.
511 “Por dineros se muda el mundo e su manera;
toda muger cobdiçiosa de algo es falaguera;
por joyas e dineros salirá de carrera;
el dar quebranta peñas, fiende dura madera.
512 “Derrueca fuerte muro e derriba grant torre;
a coíta e a grand priessa el mucho dar acorre;
non ha siervo cabtivo que el dinero non le aforre;
el que non tiene que dar, su cavallo non corre.
513 “Las cosas que son graves, faze las de ligero;
por ende a tu vieja sé franco e llenero;
que poco o que mucho, non vaya sin loguero;
non me pago de joguetes do non anda el dinero.
514 “Si algo non le dieres, cosa mucha o poca,
sey franco de palabra, non le digas rrazón loca;
quien non tiene miel en la orça, tenga la en la boca.
Mercador que esto faze bien vende e bien troca.
515 “Si sabes estromentos bien tañer o templar,
si sabes o avienes en fermoso cantar,
a las vegadas poco, en onesto lugar
do la muguer te oya, non dexes de provar.
516 “Si una cosa sola a la muger non muda,
muchas cosas juntadas façer te han ayua;
desque lo oye la dueña, mucho en ello coída;
non puede ser que a tiempo a bien non te rrecubda.
517 “Con una flaca cuerda non alçarás grand tranca,
nin por un solo ‘¡harre!’ non anda bestia manca;
a la peña pesada non la mueve una palanca;
con cuños e almadanas, poco a poco de arranca.
518 “Prueva fazer ligerezas e fazer valentía;
quier lo vean o non, saber lo ha algún día;
non será tan esquiva que non hayas mejoría.
Non cansses de seguir la: vençerás su porfía.
519 “El que la mucho sigue, el que la mucho usa,
en el coraçón lo tiene, maguer se le escusa;
pero que todo el mundo por esto le acusa,
en éste coída siempre, por éste faz la musa.
520 “Quanto es más soñada, quanto es más corrida,
quanto es más por omne majada e ferida,
tanto más por él anda loca, muerta e perdida;
non coída ver la ora que con él sea ida.
521 “Coída su madre cara que por la sosañar,
por corrella e ferilla, e por la denostar,
que por ende será casta, e la fará estar;
estos son aguijones que la fazen saltar.
522 “Devía pensar su madre de quando era donzella,
que su madre non quedava de ferir la e corrella,
que más la ençendía; e pues devía por ella
judgar todas las otras e a su fija bella.
523 “Toda muger nasçida es fecha de tal massa:
lo que más le defienden, aquello ante passa;
aquello la ençiende e aquello la traspassa.
Do non es tan seguida, anda más floxa, lasa.
524 “A toda cosa brava, grand uso la amansa:
la çierva montesina mucho corrida canssa;
caçador que la sigue toma la quando descanssa;
la dueña mucho brava usando se faz manssa.
525 “Por una vez al día que omne ge lo pida,
çient vegadas de noche de amor es rrequerida;
doña Venus ge lo pide por él toda su vida;
en lo quel mucho piden anda muy ençendida.
526 “Muy blanda es el agua, mas dando en piedra dura;
muchas vegadas dando faze grand cavadura;
por grand uso el rrudo sabe grand letura;
muger mucho seguida olvida la cordura.
527 “Guarda te non te abuelvas a la casamentera:
doñear non la quieras, ca es una manera
por que te faría perder a la entendedera,
ca una congruença de otra siempre tiene dentera.

Arcipreste de Hita: Libro de Buen Amor (1330)

Versións:
Paco Ibáñez: Lo que puede el dinero; Concierto en el Teatro de la Comedia de Madrid; 1968; Pista 7



Paco Ibáñez: Lo que puede el dinero; Paco Ibáñez 3; 1969; Pista11



Paco Ibáñez: Lo que puede el dinero; Paco Ibáñez en el Olympia de París; 1969; CD1, Pista 3



Paco Ibáñez: Lo que puede el dinero; Les concerts de Paco Ibáñez a Paris; 2003; Pista 3

(Directo semellante ao da versión do disco Paco Ibáñez en el Olympia de Paris, do ano 1969.)




Ángel Parra: Lo que puede el dinero; Ángel Parra chante Paco Ibáñez; 2011; Pista 2

viernes, 20 de noviembre de 2015

Longa noite de pedra

O teito é de pedra.
De pedra son os muros
i as tebras.
De pedra o chan
i as reixas.
As portas,
as cadeas,
o aire,
as fenestras,
as olladas,
son de pedra.
Os corazós dos homes
que ao lonxe espreitan,
feitos están
tamén
de pedra.
I eu, morrendo
nesta longa noite
de pedra.

Celso Emilio Ferreiro: Longa noite de pedra (1962)

Versións:
Xavier*: Longa noite de pedra; Xis 6 Edigsa/Xistral (EP); 1968; Cara A, Corte 1



Luis Emilio Batallán: Longa noite; Ballet da nena; 1990; Cara A, Corte 2



Luis Emilio Batallán: Longa noite; Ballet da nena; 1994; Pista 2

(Reedición en CD da versión do disco Ballet da nena, do ano 1990.)




Astarot: Longa noite de pedra; Longa noite de pedra; 2005; Pista 5



Arredemo: Longa noite de pedra; Nin sequera a choiva; 2007; Pista 6



Miguel A. Suárez**: Longa noite de pedra; Once máis 15; 2009; CD-Libro; Pista 4

(Reedición da versión do disco Nin sequera a choiva, do ano 2007.)




O cadelo lunático: Longa noite de pedra (ad libitum); Malos tempos; 2015; Pista 10



*[Xavier González del Valle]
**[Miguel A. Suárez é un dos compoñentes do grupo Arredemo. A versión musical incluída na obra Once máis 15 de Edicións do Cumio, S.A., do ano 2009 é a mesma que a publicada po-lo grupo antedito no seu disco Nin sequera a choiva, do ano 2007. Descoñecemos a razón po-la que non figura o nome do grupo musical e sí o nome dun dos seus compoñentes.]

jueves, 19 de noviembre de 2015

Gustavo, el preceptivo

Tonada 17

Al profesor le encantan
los juegos de artificio,
le gusta que yo estalle
en un chisporroteo.
Lo enloquece, audazmente,
mi traje de bengala
y cierto fuego fatuo
de mi viejo sombrero.
El profesor explica
en un aula blindada
la sutileza última
del sonido en el verso.
Los chicos y las chicas
por la ventana, en tanto,
miran pasar el día
con la camisa al viento.

El profesor detesta
que yo me meta en todo
y combata sin tregua
por la sed del sediento.
Odia que yo descienda,
rojo de poesía,
hasta las catacumbas
de los hombres violentos.
Le asusta que yo empuñe
piedras y mariposas
y abra de par en par
la puerta al prisionero.
Yace en su Preceptiva
cierta pequeña flor
que él ha crucificado
contra un viejo soneto.

De noche, el profesor,
huele a pájaro muerto.

Armando Tejada Gómez: Tonadas para usar (1968)

Versións:
Armando Tejada Gómez: Gustavo, el preceptivo; Poeta de la legua; 1959; Cara A, Corte 17




Armando Tejada Gómez: Gustavo, el preceptivo; Vigencia; 2005; CD!: Su palabra; Pista 17

(Reedición da versión do disco Poeta de la legua, do ano 1959.)




*[Por razóns de espazo nunha entrada anterior etiquetouse a Armando Tejada Gómez, intérprete, como Tejada. Respectamos a etiqueta anterior para evitar duplicidades.]

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Loca

La noche, que es siempre ambigua,
    te enfurece –color
de ginebra mala, son
    tus ojos unas bichas.

Yo sé que vas a romper
    en insultos y en lágrimas
histéricas. En la cama,
    luego, te calmaré

con besos que me da pena
    dártelos. Y al dormir
te apretarás contra mí
    como una perra enferma.

Jaime Gil de Biedma: Moralidades (1966)

Versións:
Alejandro Martínez: Loca; Que te voy a enseñar un corazón infiel. Alejandro Martínez canta a Jaime Gil de Biedma; 2010; Pista 8

martes, 17 de noviembre de 2015

El rostro

Tonada 15

Trepida el mediodía en mi reloj.
La muchedumbre lenta no acaba de pasar.
Veo pasar un rostro y otro y otro
y es una multitud la soledad.

Después, crece la tarde en mi reloj.
El sol, seguramente, ya se apagó en el mar.
Veo pasar un rostro y otro y otro
y es toda soledad la soledad.

Me encontraré a la noche en una esquina,
la llevaré en un silbo y dolerá
no haber hallado un rostro entre los rostros
después de caminar y caminar.

Adónde irá este río de la gente?
Adónde reirán o llorarán?
Acaso hallen la noche en una esquina
y, como yo, se pongan a silbar;
tal vez miren mi rostro y otro y otro
que pasan y no acaban de pasar,
porque yo suelo andar de muchedumbre
y soy, también, un rostro en la ciudad.

Alguien debe gritar en esta esquina!

Alguien debe matar la soledad!

Armando Tejada Gómez: Tonadas para usar (1968)

Versións:
Armando Tejada Gómez: El rostro; Poeta de la legua; 1959; Cara A, Corte 15



Miguel Saravia: El rostro; Un rostro en la ciudad; 1969; Cara A, Corte 1



*[Por razóns de espazo nunha entrada anterior etiquetouse a Armando Tejada Gómez, intérprete, como Tejada. Respectamos a etiqueta anterior para evitar duplicidades.]

lunes, 16 de noviembre de 2015

Lo que dicen las flores

(…)
Tía: Bueno. ¿Por qué no tocamos un poquito?

Madre: ¡Anda, niña!

Solterona 1: (Levantándose.) Pero ¿qué toco?

Ayola 2: Toca «¡Viva Frascuelo!».

Solterona 2: La barcarola de «La fragata Numancia».

Rosita: ¿Y por qué no «Lo que dicen las flores»?

Madre: ¡Ah, sí, «Lo que dicen las flores»! (A la tía.) ¿No la ha oído usted? Habla y toca al mismo tiempo. ¡Una preciosidad!

Solterona 3: También puedo decir «Volverán las oscuras golondrinas de tu balcón los nidos a colgar».

Ayola 1: Eso es muy triste.

Solterona 1: Lo triste es bonito también.

Tía: ¡Vamos! ¡Vamos!

Solterona 3: (En el piano.)
                Madre, llévame a los campos
                con la luz de la mañana
                a ver abrirse las flores
                cuando se mecen las ramas.
                Mil flores dicen mil cosas
                para mil enamoradas,
                y la fuente está contando
                lo que el ruiseñor se calla.

Rosita:
                Abierta estaba la rosa
                con la luz de la mañana;
                tan roja de sangre tierna,
                que el rocío se alejaba;
                tan caliente sobre el tallo,
                que la brisa se quemaba;
                ¡tan alta!, ¡cómo reluce!
                ¡Abierta estaba!

Solterona 3:
                "Sólo en ti pongo mis ojos",
                el heliotropo expresaba.
                "No te querré mientras viva",
                dice la flor de la albahaca.
                "Soy tímida", la violeta.
                "Soy fría", la rosa blanca.
                Dice el jazmín: "Seré fiel";
                y el clavel: "¡Apasionada!"

Solterona 2:
                El jacinto es la amargura;
                el dolor, la pasionaria.

Solterona 1:
                El jaramago, el desprecio;
                y los lirios, la esperanza.

Tía:
                Dice el nardo: "Soy tu amigo".
                "Creo en ti", la pasionaria.
                La madreselva te mece.
                la siempreviva te mata.

Madre:
                Siempreviva de la muerte,
                flor de las manos cruzadas;
                ¡qué bien estas cuando el aire
                llora sobre tu guirnalda!

Rosita:
                Abierta estaba la rosa,
                pero la tarde llegaba,
                y un rumor de nieve triste
                le fue pesando las ramas;
                cuando la sombra volvía,
                cuando el ruiseñor cantaba,
                como una muerta de pena
                se puso transida y blanca;
                y, cuando la noche, grande
                cuerno de metal sonaba
                y los vientos enlazados
                dormían en la montaña,
                se deshojó suspirando
                por los cristales del alba.

Solterona 3:
                Sobre tu largo cabello
                gimen las flores cortadas.
                Unas llevan puñalitos;
                otras, fuego, y otras, agua.

Solterona 1:
                Las flores tienen su lengua
                para las enamoradas.

Rosita:
                Son celos el carambuco;
                desdén esquivo, la dalia;
                suspiros de amor, el nardo;
                risa, la gala de Francia.
                Las amarillas son odio;
                el furor, las encarnadas;
                las blancas son casamiento,
                y las azules, mortaja.

Solterona 3:
                Madre, llévame a los campos
                con la luz de la mañana,
                a ver abrirse las flores
                cuando se mecen las ramas.
(El piano hace la última escala y se para.)

Tía: ¡Ay, qué preciosidad!
(…)

Federico García Lorca: Acto 2º. Doña Rosita la soltera o El lenguaje de las flores (1935)

Versións:
Enrique Morente: El lenguaje de las flores; En la Casa-Museo Federico García Lorca de Fuentevaqueros; 1990; Pista 1

El bosque lejos

Tonada 6

De un modo incomprensible
yo he amado los bosques:
el húmedo misterio
de su sombra natal.

En el Oeste mío
toda la luz es piedra
y el árbol un patriarca
de limpia soledad.

Allí nunca hubo bosques
ni abuelos leñadores.
Impera la montaña
con todo el cielo arriba.
No sé de dónde viene
esta leve nostalgia
por ese mundo verde
de la madera viva.

A veces, cuando llueve
en los atardeceres
y suelta su estampida
el fragor del verano,
siento que el aire lleva,
siento que el agua tiene,
no sé: un aroma a pino
sigiloso y fantasma.

Es raro. Uno ama cosas
que no ha vivido nunca.
Mi corazón, a veces,
es un bosque olvidado.

Armando Tejada Gómez: Tonadas para usar (1968)

Versións:
Armando Tejada Gómez: El bosque lejos; Poeta de la legua; 1959; Cara A, Corte 6



*[Por razóns de espazo nunha entrada anterior etiquetouse a Armando Tejada Gómez, intérprete, como Tejada. Respetamos a etiqueta anterior para evitar duplicidades.]

domingo, 15 de noviembre de 2015

Lluvia

En Lima... En Lima está lloviendo
el agua sucia de un dolor
qué mortífero! Está lloviendo
de la gotera de tu amor.
No te hagas la que está durmiendo,
recuerda de tu trovador;
que yo ya comprendo... comprendo
la humana ecuación de tu amor.

Truena en la mística dulzaina
la gema tempestuosa y zaina,
la brujería de tu "sí".
Mas, cae, cae el aguacero
al ataúd, de mi sendero,
donde me ahueso para ti...


César Vallejo: Los heraldos negros (1918)

Versións:
Noel Nicola: Lluvia; Canta a César Vallejo; 1986; Pista 6



Extraño deseo: Lluvia; Los pasos lejanos. Tributo rock a César Vallejo; 2007; Pista 4

viernes, 13 de noviembre de 2015

Cuento para hombres solos

Tonada 18

Se bebieron la sopa
hasta el último ruido.

David
cargó su pipa,
Juan
se miró las manos,
Andrés
salió en silencio
y Pedro
avivó el fuego.

Como todas las noches
la noche era olorosa.
El río, imperceptible,
destilaba el sonido.

Lejos,
la misma luna
trepó los eucaliptos
y el grillerío,
loco,
adormecía el ruido.
David
miraba el humo,
Juan fatigaba un naipe,
Andrés
volvió en silencio,
Pedro
acomodó un leño.

Como todas las noches
nadie hablaba con nadie.
Lento, el fuego,
muy lento,
elaboraba el sueño.
Un rumor infinito
llegó desde los árboles.

La casa quedó a oscuras.

Había vuelto el viento.

Armando Tejada Gómez: Tonadas para usar (1968)

Versións:
Armando Tejada Gómez: Cuento para hombres solos; Poeta de la legua; 1959; Cara A, Corte 18

jueves, 12 de noviembre de 2015

Lloraba la niña

Lloraba la niña
(y tenía razón)
la prolija ausencia
de su ingrato amor.
Dejóla tan niña,
que apenas creo yo
que tenía los años
que ha que la dejó.
Llorando la ausencia
del galán traidor,
la halla la Luna
y la deja el Sol,
añadiendo siempre
pasión a pasión,
memoria a memoria,
dolor a dolor.

     Llorad, corazón,
     que tenéis razón.

Dícele su madre:
“Hija, por mi amor,
que se acabe el llanto,
o me acabe yo.”
Ella le responde:
“No podrá ser, no;
las causas son muchas,
los ojos son dos.
Satisfagan, madre,
tanta sinrazón,
y lágrimas lloren
en esta ocasión,
tantas como dellos
un tiempo tiró
flechas amorosas
el arquero Dios.
Ya no canto, madre,
y si canto yo,
muy tristes endechas
mis canciones son;
porque el que se fue,
con lo que llevó,
se dejó el silencio,
y llevó la voz.”

     Llorad, corazón
     que tenéis razón.

                    1590

Luis de Góngora: Romances amorosos. Manuscrito Chacón* (1628)

Versións:
Paco Ibáñez: Lloraba la niña; Paco Ibáñez 1. España de hoy y de siempre; 1964; Cara B, Corte 4



Jaramar: Lloraba la niña; Entre la pena y el gozo; 1992; Pista 8



*[Obras de D. Luis de Góngora reconocidas i comunicadas con L. por D. Antonio Chacón Ponce de León, señor de Polvoranca; 1628; BNE.]

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Cuento de aquella tarde

Tonada 13

Así que nos sentamos con el alma en un hilo
y los ojos pendientes de lo oscuro del ojo,
estuvimos quemándonos con leña de ese día
que era todo salitre afuera de nosotros.
Más luego, los andenes que lo devoran todo
pasaron trepidando con un viento de rostros
y aquella denodada chispa que nos ardía
se consumió en el humo voraz de los adioses.
Lejos de las señales, persistía el incendio
y en breves llamaradas volvía tu sonrisa,
el crepúsculo a ciegas crucificó los muros
y la última sombra se cayó a la ceniza.

Volví tarde. Silbando. Con la sangre en un hilo
en medio de la enorme quemazón del otoño.
La ciudad nos buscaba de la luz hacia arriba.

Subí por esa calle. El río quedó solo.

Armando Tejada Gómez: Tonadas para usar (1968)

Versións:
Armando Tejada Gómez: Cuento de aquella tarde; Poeta de la legua; 1959; Cara A, Corte 13

Llanto de las virtudes y coplas por la muerte de don Guido

    Al fin, una pulmonía
mató a Don Guido, y están
las campanas todo el día
doblando por él: ¡din-dán!

    Murió don Guido, un señor
de mozo muy jaranero,
muy galán y algo torero;
de viejo, gran rezador.

    Dicen que tuvo un serrallo
este señor de Sevilla;
que era diestro
en manejar el caballo,
y un maestro
en refrescar manzanilla.

    Cuando mermó su riqueza,
era su monomanía
pensar que pensar debía
en asentar la cabeza.

    Y asentóla
de una manera española,
que fue casarse con una
doncella de gran fortuna;
y repintar sus blasones,
hablar de las tradiciones
de su casa,
a escándalos y amoríos
poner tasa,
sordina a sus desvaríos.

    Gran pagano,
se hizo hermano
de una santa cofradía;
el Jueves Santo salía,
llevando un cirio en la mano
—¡aquel trueno!—,
vestido de nazareno.
Hoy nos dice la campana
que han de llevarse mañana
al buen don Guido, muy serio,
camino del cementerio.

    Buen don Guido, ya eres ido
y para siempre jamás…
Alguien dirá: ¿Qué dejaste?
Yo pregunto: ¿Qué llevaste
al mundo donde hoy estás?
    ¿Tu amor a los alamares
y a las sedas y a los oros,
y a la sangre de los toros
y al humo de los altares?

    Buen don Guido y equipaje,
¡buen viaje!...
    El acá
y el allá,
caballero,
se ve en tu rostro marchito,
lo infinito:
cero, cero.
    ¡Oh las enjutas mejillas,
amarillas,
y los párpados de cera,
y la fina calavera
en la almohada del lecho!
    ¡Oh fin de una aristocracia!
La barba canosa y lacia
sobre el pecho;
metido en tosco sayal,
las yertas manos en cruz,
¡tan formal!
el caballero andaluz.


Antonio Machado: Campos de Castilla. Poesías completas (1917)

Versións:
Joan Manuel Serrat: Llanto y coplas; Dedicado a Antonio Machado. Poeta; 1969; Cara A, Corte 5



Joan Manuel Serrat: Llanto y coplas; Álbum de oro; 1981; CD3: Mis poetas; Pista 7

(Reedición da versión do disco Dedicado a Antonio Machado. Poeta, do ano 1969.)

Calixto Sánchez: Llanto de las virtudes / Coplas por la muerte de don Guido (chuflas-bulerías); Antonio Machado. Retrato flamenco; 2001; Pista 7

lunes, 9 de noviembre de 2015

El cristal con que se mira

Tonada 41

Por ver vivir hay gente que daría
los mejores momentos de su vida,
se estaría sentada en lo más muelle
de sus anchos traseros noche y día,
bostezando los telenoticieros
y masticando chiclets a destajo,
sin comprender que el mundo es una hoguera
y que arde, justamente, desde abajo.

Y ya los ve: rumiando las noticias
que las agencias les han masticado,
odiando levemente lo que odian
los amos del cristal que están mirando:
la guerra en el Vietnam —siempre de arriba—,
los disturbios raciales, los desfiles,
alguna boda príncipe en Europa
—que tiene su candor—, según se mire.

Por ver vivir hay gente que daría
los mejores momentos de su vida!

Mientras, arde la tierra. Cruje el siglo.
Tiembla la vieja luna celestina.
Los pueblos se desbordan en torrentes
y estallan las raíces, sacudidas
por la fuerza huracán del mundo nuevo
construido a partir de las cenizas!
Ni fu ni fa. A ellos no les roza
este tiempo de furias y de iras.
Creen a pie juntillas que la historia
es según el cristal con que se mira.

Armando Tejada Gómez: Tonadas para usar (1968)

Versións:
Armando Tejada Gómez: El cristal con que se mira; Poeta de la legua; 1959; Cara B, Corte 8



*[Por razóns de espazo nunha entrada anterior etiquetouse a Armando Tejada Gómez, intérprete, como Tejada. Respectamos a etiqueta actual para evitar duplicidades.]

sábado, 7 de noviembre de 2015

Llama de amor viva

¡Oh, llama de amor viva,
que tiernamente hieres
de mi alma en el más profundo centro!
Pues ya no eres esquiva,
acaba ya, si quieres,
rompe la tela deste dulce encuentro.

¡Oh, cautiverio suave!
¡Oh, regalada llaga!
¡Oh, mano blanca ¡Oh, toque delicado,
que a vida eterna sabe,
y toda deuda paga!
Matando muerte en vida la has trocado.

¡Oh, lámparas de fuego
en cuyos resplandores
las profundas cavernas del sentido,
que estaba oscuro y ciego,
con extraños primores
calor y luz dan junto a su Querido!

¡Cuán manso y amoroso
recuerdas en mi seno,
donde secretamente solo moras,
y en tu aspirar sabroso
de bien y gloria lleno
cuán delicadamente me enamoras!

San Juan de la Cruz: Otros poemas (1580)

Versións:
Amancio Prada: Llama de amor viva; Canciones del alma; 2002; Pista 1



José Mª Vitier e Cecilia Todd: Llama de amor viva; Canciones del buen amor; 2002; Pista 7



Amancio Prada e Juan Carlos Mestre: Llama de amor viva / Sepulcro en Tarquinia*; Huellas de Salamanca; 2005; Pista 7



Amancio Prada: Llama de amor viva; Concierto de amor vivo; 2007; Pista 2

(Versión semellante á do disco Canciones del alma, do ano 2002.)




Vicente Monera: Llama de amor viva; www.musicaypoemas.com; 2009



José Mª Vitier e Martirio: Llama de amor viva; El aire que te rodea; 2011; Pista 11



*[A versión musical de Amancio Prada está seguida por un fragmento do poema Sepulcro en Tarquinia, de Antonio Colinas, da obra do mesmo nome, do ano 1975, recitado polo poeta Juan Carlos Mestre.]

viernes, 6 de noviembre de 2015

Llagas de amor

Esta luz, este fuego que devora.
Este paisaje gris que me rodea.
Este dolor por una sola idea.
Esta angustia de cielo, mundo y hora.

Este llanto de sangre que decora
lira sin pulso ya, lúbrica tea.
Este peso del mar que me golpea.
Este alacrán que por mi pecho mora.

Son guirnalda de amor, cama de herido,
donde sin sueño, sueño tu presencia
entre las ruinas de mi pecho hundido.

Y aunque busco la cumbre de prudencia
me da tu corazón valle tendido
con cicuta y pasión de amarga ciencia.

Federico García Lorca: Sonetos del amor oscuro (1981)

Versións:
Amancio Prada: Llagas de amor; Sonetos del amor oscuro; 1986; Pista 8



Amancio Prada: Llagas de amor; Sonetos y canciones de Federico García Lorca; 2004; Pista 7

jueves, 5 de noviembre de 2015

Life vest under your seat

                        a Dionisio y José Olivio

SEÑORES pasajeros, buenas tardes
y Nueva York al fondo todavía,
delicadas las torres de Manhattan
con la luz sumergida de una muchacha triste,
buenas tardes, señores pasajeros,
mantendremos en vuelo doce mil pies de altura,
altos como su cuerpo en el pasillo
de la Universidad, una pregunta,
podría repetirme el título del libro,
cumpliendo normas internacionales,
las cuatro ventanillas de emergencia,
pero habrá que cenar, tal vez alguna copa,
casi vivir sin vínculo y sin límites,
modos de ver la noche y estar en los cristales
del alba, regresando,
y muchas otras noches regresando
bajo edificios de temblor acuático,
a una velocidad de novecientos
kilómetros, te dije
que nunca resistí las despedidas,
al aeropuerto no,
prefiero tu recuerdo por mi casa,
apoyado en el piano del Bar Andalucía,
bajo el cielo violeta
de los amaneceres en Manhattan,
igual que dos desnudos en penumbra
con Nueva York al fondo, todavía
al aeropuerto no,
rogamos hagan uso
del cinturón, no fumen
hasta que despeguemos,
cuiden que estén derechos los respaldos,
me tienes que llamar, de sus asientos.

Luis García Montero: En otro amor. Habitaciones separadas (1994)

Versións:
Moncho Otero: Life vest under your seat; La palabra más tuya. Cantando a: Agustín García Calvo, Luis García Montero, Agustín Millares, Pedro Lezcano (VVAA); 2006; Pista 6