jueves, 16 de julio de 2026

Mi poncho

Viejo poncho te han cribao
del tiempo los cimbronazos,
como si fueran lonjazos
en lomo de reservaos.
Pero vos seguís plantao
y no te sacan ni a cincha
porque cuando el viento te hincha
tendiendo tu trabazón,
sentís a la tradición
como un bagual que relincha.
       
   
¡Cuántas veces poncho mío
en tiempo inclemente y duro,
me sacaste del apuro
amparándome del frío!
Y cuando el cielo bravío
corcoveaba en refucilos,
con la trama de tus hilos
cerrada en trenza machaza;
eras como una coraza
que mella todos los filos.
       
   
Cuando te llevaba envuelto
como culebra en el brazo,
paraste más de un hachazo
que se venía a darme el vuelto.
Y corajudo y resuelto
entraste en el entrevero.
Y en más de un avance fiero,
cuando topaste un cañón,
¡te fuiste en el borbollón
hasta taparle el aujero!
       
   
Vos eras como un consuelo
cuando al tostao frente blanca
le acariciabas el anca
como peinándole el pelo.
Y cuando en brusco revuelo
lo chicoteabas travieso,
él encorvaba el pescuezo
como mirando la senda
y me iba pidiendo rienda
mientras bordaba un bostezo.
       
   
Nunca más criollo me siento
que cuando en hombros te llevo
porque sos como un renuevo
que me da vida y aliento.
Y cuando furioso el viento
jugando con tu bondad
rompe la tranquilidad
moviendo tu ala altanera,
eres como una bandera
proclamando libertad.
       
   
Poncho de mis camperiadas,
mis sueños y mis recuerdos,
que pasan dulces y lerdos
con sus brisas perfumadas.
Al evocar las jornadas
que compartimos los dos
yo siento como una voz
que desde el fondo me grita:
"en esta tierra bendita
el mejor amigo sos".
       

Tabaré Regules: Mate amargo: versos criollos (1956)

Versións:

Amalia de la Vega: Mi poncho; El lazo de canciones; 1958; Lado 1, corte 1




Rufino Mario García: Mi poncho; Interpreta una antología de poemas uruguayos; 1970; Lado 2, Corte 5




Rufino Mario García: Mi poncho; Interpreta una antología de poemas uruguayos; 1974; Lado 2, Corte 5

(Reedición da versión do disco Interpreta una antología de poemas uruguayos, do ano 1970.)


Amalia de la Vega: Mi poncho; El lazo de canciones; 1997; Pista 1

(Remasterización da versión do disco El lazo de canciones, do ano 1958.)


Amalia de la Vega: Mi poncho; Fogón Oriental (VVAA); 2000; Pista 6

(Remasterización da versión do disco El lazo de canciones, do ano 1958.)

domingo, 12 de julio de 2026

Volante

He soñado tus manos
precisas, enguantadas
esquivando a su antojo
las embestidas del viento.

Al impulso más leve
—fuerza plena, medida—
giraba cauteloso
el aro de madera.

Nos acecharon, torvos,
los cuernos del espacio,
pero tus palmas rígidas
guardaban el secreto
de toda resistencia.

¡Dame tus dedos, acres
de olor a gasolina.
Esos dedos cerrados
que precintan la oscura
mercancía del vértigo.

¡Ellos me harán correr
hasta encontrar mi vida!

Ernestina de Champourcín: La voz en el viento (1931)

Versións:

Inés Fonseca: Volante; Recuerdo de sombras. Generación del 27. Ellas; 2019; Pista 7

sábado, 11 de julio de 2026

Macorina

    Veinte años y entre palmeras.
Los cuerpos, como banderas.
Noche. Guateque. Danzón.
La orquesta marcaba un son
de selva ardiente y caprina.
El cielo, un gran frenesí:
                   
"Pon,                    
ponme la mano aquí,
Macorina."
                   
Alumbran el barracón
grandes faroles de China.
                   
   
    ¡Finas plantas de criolla
que bordan al canevá
de aquel danzón, que se enrolla
como en la palma el majá;
y alguien que dice que "arrolla"
tu cuerpo, ritmo y pasión!
                   
Como guitarra en tensión
tú ibas temblando, temblando;
yo iba pulsando, pulsando
un bordón y otro bordón.
                   
¡Aún hoy no sé dónde queda
la piel y empieza el linón!
¡Para mí todo era seda
caliente en aquel danzón!
Un pañuelo carmesí
que voló del corazón
de algún negro lucumí,
y entre bagazo y pasión
se quedó temblando allí.
"Pon,
                   
ponme la mano aquí,
Macorina".
                   
Aire entre esencia calina.                    
¡La Luna es un tiburón
que va tragando anilina!
                   
    Estaba el cielo de Oriente
caldeado como tu frente.
                   
Tus pies dejaban la estera
y se escapaba tu saya
buscando la guardarraya;
que, al ver tu talle tan fino,
las cañas azucareras
se echaban sobre el camino
para que tú las molieras
como si fueras molino.
                   
"Pon,                    
ponme la mano aquí,
Macorina."
                   
¡Tu pelo, jíbaro y fiero,
una manigua cubana
para mi amor guerrillero!
                   
Tu acento, suave y dulzón,
sinsonte que en la mañana
todo su canto desgrana.
Cocuyos hechos canción,
tus ojos de calentura;
tu sangre, notas de un son;
                   
tu boca, una bendición
de guanábana madura;
tus senos, carne de anón,
¡y era tu fina cintura
la misma de aquel danzón!
                   
Vaho de caña y maní:
"Pon,
                   
ponme la mano aquí,
Macorina."
                   
Olor a verde limón,
a naranja y mandarina.
Dulces, aguardiente y ron.
                   
    Después, el amanecer
que de mis brazos te lleva,
¡y yo, sin saber
qué hacer
de aquel olor a mujer,
a "mango" y a caña nueva,
con que me llenaste al son
caliente de aquel danzón;
                   
gallo de fino espolón
en un bardal primitivo;
un tambor de piel de chivo,
un timbal y una ocarina!
"Pon,
                   
ponme la mano aquí,
Macorina."
                   
   
Yo bebo el último ron
y quedo pensando en ti.
En ti y en aquel danzón.
En el viejo barracón
ya no hay faroles de China.
¡Todos se han hecho carbón!
                   

Alfonso Camín: Carey (1931)

Versións:

Chavela Vargas: Macorina; Noche bohemia; 1961; Lado A, Corte 2




Chavela Vargas: Macorina; En España; 1973; Lado A, Corte 1




Chavela Vargas: Macorina; Noche bohemia; 1989; Pista 1

(Reedición da versión do disco Noche Bohemia do ano 1961.)


Chavela Vargas: Macorina; 30 grandes canciones; 1993; CD1, Pista 1

(Reedición da versión do disco Noche Bohemia do ano 1961.)


Chavela Vargas: Macorina; Macorina; 1994; Pista 1




Raphael: Macorina; Fantasía; 1994; Pista 5




Chavela Vargas: Macorina; Noche bohemia; 1995; Pista 1

(Reedición da versión do disco Noche Bohemia do ano 1961.)


Chavela Vargas: Macorina; Macorina (edic. España); 1996; Pista 1

(Reedición da versión do disco Macorina do ano 1994.)


Chavela Vargas: Macorina; Volver a España; 1997; CD1, Pista 12

(Reedición da versión do disco Noche Bohemia do ano 1961.)


Chavela Vargas: Macorina; En concierto; 2000; Pista 1




Chavela Vargas: Macorina; En el Carnegie Hall; 2004; Pista 1




Chavela Vargas: Macorina; Cupaima; 2007; Pista 10




Rozalén: Macorina; Por Chavela; 2025; Pista 5

miércoles, 8 de julio de 2026

Voces

El valle su cuenca
abre entre las lomas
verdes con el alba.
Sin las frescas sombras

el livor del río
se rehace. Aurora.
Valle resonante
donde están aún todas
las voces del día,
graves y redondas.

Donde entre la linfa
fresca de las horas
las agudas voces
calan y se mojan.

Son las matinales
unas, claras, prontas,
que el alba despierta
y cuando el sol dora
mira que se marchan
sueltas por las blondas
espaldas del agua,
limpias, bullidoras.
Son las de la noche
pesada las otras,
las oscuras, frías
voces que la aurora
sorprende cansadas,
a partir morosas;
que del paño opaco
de la noche, sordas,
sobre el blando césped
caídas rebotan
y el caudal rehúsan
fresco de las horas.
Valle resonante
centrado en las ondas
intactas del día.
Fontanar de la honda
vida, entre la oscura
noche a voces romas
y la insinuante
mañana sonora,
en sutiles lenguas
claras brotadora.
Tersa maravilla
de sus aguas. Sonda
del sol cristalina
que se abate y moja
en la pura fuente
huidiza de aljófar.

Vicente Aleixandre: Ámbito (1924-1927) (1928)

Versións:

Alfredo Arrebola: Voces; Luna del 27 "En cante jondo"; 1998; Pista 11

martes, 7 de julio de 2026

Las tres con uno

Estando yo destinado
en la ciudad de Jaén,
cuando a la tarde salía,
con mis botones dorados,
              del cuartel,
por el paseo venían
enlazándose y riéndose
              las tres,
las tres muchachas más lindas
que en mi vida pude ver.
              ¡Malahé,
que nunca las viera, amén!

Un día las encontraba
y al otro día también;
al otro, más no podía
y con la gorra en la mano
              me acerqué:
«Si permiten, señoritas,
que las vaya acompañando
              a las tres.»
Las tres entre sí riendo,
no dicen «Váyase usté».
              ¡Malahé,
que ojalá que hubieran dicho «Váyase»!

No sabía ni a qué esquina
me debía yo poner,
ni sabía como hablarles,
o si a una o si a todas
              a la vez;
lo que sé es que cada día
más me iba enamorando
              de las tres,
y un día ya, «Si me quieren,
con las tres me casaré.»
              ¡Malahé,
que por qué no me callé!

«Soldado, no gaste bromas
con lo que no puede ser:
no estamos en morería,
y uno a una y una a uno
              es la ley.»
a coro me respondían,
y muy serias se ponían
              todas tres.
Conque así fué que a la fuerza
escoger una empecé.
              ¡Malahé,
nunca supiera escoger!

Escogí por fin a Lena,
y antes de pasado el mes,
como ya me licenciaba,
de las tres con Lena sola
              me casé.
En la boda, Clara y Sinda
me decían, sonriéndose
              las tres:
«Soldado, que ha de pasarte
si no nos la tratas bien.»
              ¡Malahé,
qué mal agüero que fué!

Al año y medio, la Lena
manda cartas a Jaén:
«No sabéis qué triste y sola,
qué vida me da este hombre,
              no sabéis:
me emborracha y me apalea,
se va con otra, o con otras
              dos o tres.
¿Por qué me hizo dejaros,
viditas mías, por qué?»
              ¡Malahé,
que yo tampoco lo sé!

Ya Clara y Sinda se vienen
a buscarme en Almadén,
con un capador de puercos
y un alguacil rebotado
              como juez.
Ya me atrapan en la cama,
ya me amarran entre ambos
              y las tres.
Ya me esplican el castigo
y me esplican el por qué.
              ¡Malahé,
que no hay perdón ni merced!

Me cortaron los testigos
de la mi hombría de bien.
Se llevaron a su Lena;
me dejaron maldiciendo
              de las tres.
Y aquí me he quedado solo,
sin más destino ni gajes
              ni poder
que ir cantando mi desgracia
por lo que ustedes me den.
              ¡Malahé!,
nunca de tres quiten una,
              o ya ven
qué es lo que pueden perder.

Agustín García Calvo: Ramo de romances y baladas (1991)

Versións:

Luis Ramos: Las tres con uno; www.editoriallucina.es/seccion/cancionero.html; 2009; Pista 6

domingo, 5 de julio de 2026

Vivo sin vivir en mí

Vivo sin vivir en mí,
y tan alta vida espero,
que muero porque no muero.
       
   
Vivo ya fuera de mí,
después que muero de amor;
porque vivo en el Señor,
que me quiso para sí:
cuando el corazón le di
puso en él este letrero,
que muero porque no muero.
       
   
Esta divina prisión,
del amor en que yo vivo,
ha hecho a Dios mi cautivo,
y libre mi corazón;
y causa en mí tal pasión
ver a Dios mi prisionero,
que muero porque no muero.
       
   
¡Ay, qué larga es esta vida!
¡Qué duros estos destierros,
esta cárcel, estos hierros
en que el alma está metida!
Sólo esperar la salida
me causa dolor tan fiero,
que muero porque no muero.
       
   
¡Ay, qué vida tan amarga
do no se goza el Señor!
Porque si es dulce el amor,
no lo es la esperanza larga:
quíteme Dios esta carga,
más pesada que el acero,
que muero porque no muero.
       
   
Sólo con la confianza
vivo de que he de morir,
porque muriendo el vivir
me asegura mi esperanza;
muerte do el vivir se alcanza,
no te tardes, que te espero,
que muero porque no muero.
       
   
Mira que el amor es fuerte;
vida, no me seas molesta,
mira que sólo me resta,
para ganarte perderte.
Venga ya la dulce muerte,
el morir venga ligero
que muero porque no muero.
       
   
Aquella vida de arriba,
que es la vida verdadera,
hasta que esta vida muera,
no se goza estando viva:
muerte, no me seas esquiva;
viva muriendo primero,
que muero porque no muero.
       
   
Vida, ¿qué puedo yo darle
a mi Dios que vive en mí,
si no es el perderte a ti,
para merecer ganarle?
Quiero muriendo alcanzarle,
pues tanto a mi Amado quiero,
que muero porque no muero.
       

Santa Teresa de Jesús: Poesías* (1572)

Versións:

Amancio Prada: Vivo sin vivir en mí; Trovadores, místicos y románticos; 1991; Pista 11




Nydia Caro: Vivo sin vivir en mí; De amores luminosos; 1998; Pista 1




Amancio Prada e Juan Carlos Mestre: Vienen a mí / Vivo sin vivir en mí** / Pasiones***; Huellas de Salamanca; 2005; Pista 6



*[Existen varias copias das obras de Santa Teresa (incluidos os seus poemas), coetáneas á vida da santa, principalmente nos mosteiros carmelitas de Toledo, Consuegra, Segovia e Cuerva. De todas elas fixo o ‘Definitorio’ sacar trasuntos para o arquivo xeral do Carmen Descalzo, en Madrid; algúns deles certificados por relixiosos instruidos e ante notarios apostólicos. As copias principais son as de Toledo. O celoso padre fray Andrés de la Encarnación sacou un traslado delas en febreiro de 1759 e despois o fixo legalizar por dous escribáns. A descripción que fai do libro di así: «Asimismo exhibió ante nosotros la expresada madre Priora un libro manuscrito, en 4.º, de letra antigua, que contiene en su principio este título: Parte del libro de los Cantares que hizo la madre TERESA DE JESÚS, fundadora de las Descalzas Carmelitas. Y puesto todo el tratado y otro que a él se sigue, prosigue poniendo varias poesías con los títulos, y del tenor siguiente, decimos que el dicho libro está en fólio, octavo». Vicente de la Fuente: Escritos de Santa Teresa, Tomo I; Biblioteca de Autores Españoles desde la formación del lenguaje hasta nuestros días, vol. 2; M. Rivadeneyra, Madrid, 1861; pax. 501]
**[Nesta versión musical, Amancio Prada intercala estrofas do poema Coplas del alma que pena por ver a Dios de San Juan de la Cruz e Vivo sin vivir en mí de Santa Teresa de Jesús.]
***[A versión musical de Amancio Prada está precedida, intercalada e rematada por fragmentos do poema Las pasiones de Antonio Colinas, recitados, todos eles, na voz de Juan Carlos Mestre.]

jueves, 2 de julio de 2026

La pupila insomne

Tengo el impulso torvo y el anhelo sagrado
de atisbar en la vida mis ensueños de muerto.
¡Oh, la pupila insomne y el párpado cerrado!...
(¡Ya dormiré mañana con el párpado abierto!)...

                                                            (1923)

Rubén Martínez Villena: La pupila insomne (1936)*

Versións:

Silvio Rodríguez: Balada para dos poemas de Rubén**; Grupo de experimentación sonora del ICAIC, 2 (VVAA-GESI); 1975; Cara B, Corte 1




Pablo Milanés: La pupila insomne**; La nueva trova cubana, en vivo (VVAA); 1976; LP1, Cara B, Corte 1




Silvio Rodríguez: Tonada para dos poemas de Rubén Martínez Villena**; Grupo de experimentación sonora del ICAIC, Vol.III (VVAA-GESI); 1997; Pista 11

(Reedición da versión do disco Grupo de experimentación sonora del ICAIC, 2 (VVAA-GESI), do ano 1975.)


Amaury Pérez: Tonada para dos poemas de Rubén Martínez Villena**; Concierto homenaje al ICAIC (VVAA)***; 2000;




Joel Espinosa: La pupila insomne; Una semilla en un surco de fuego; 2011; Pista 5




Silvio Rodríguez: Tonada para dos poemas de Rubén Martínez Villena**; Quería saber; 2024; Pista 11



*[La pupila insomne: poemas de Rubén Martínez Villena con un bosquejo biográfico de Raúl Roa; 2ª edición; La Habana, Cuba; 1943.]
**[A versión musical de Silvio Rodríguez, Pablo Milanés e Amaury Pérez está seguida pola musicalización do poema El anhelo inútil, de Rubén Martínez Villena.]
***[Concerto homenaxe ao ICAIC, organizado por Sara González e producido pola televisión cubana o ano 2000.]

domingo, 28 de junio de 2026

Vivimos no ciclo das bengalas

Vivimos no ciclo das bengalas.
Prometémonos violarnos ás escuras.

Será que nos desgaxamos durante varios latexos
e os teus labios se pousaron sobre a miña incontinencia.
Será que foron máis fortes os meus estímulos crudos
que ó final abriron todos en guirnaldas incendiarias.
Pero ninguén que me lea te coñece tan ben
como para saber cómo as miñas pernas
por encima das túas ideas arquivoltaicas e fetichistas.

Somos morboadictos.

Quén mellor ca ti para sanar o meu branco.
Qué seo non albergaría de boa gana o teu sempre.
Emparanoian os meus dedos e máis nada che ofrezo.
Son os ofuscados idiolectos.

Vivimos no ciclo das Erofanías.
Somos antinormais.

Yolanda Castaño: Vivimos no ciclo das erofanías (1998)

Versións:

Yolanda Castaño*: Vivimos no ciclo das erofanías; Edénica; 2000; Pista 2



*[A versión musical de Yolanda Castaño foi composta, arranxada, grabada e producida por José Antonio Fernández Calero (Factoría musical SSM).]

sábado, 27 de junio de 2026

La demanda del zapaterillo

Junto al Mesón Real,
donde la feria montan,
por las escalinatas
baja una niña hermosa,

con el cuello de garza,
los andares de corza.
Muchos galanes tiene;
no sabe cual escoja.

Pero un zapaterillo
la voluntad le toma;
que entró a que le cosieran
una chinela rota.

Ya la trae bien cosida;
rodilla ante ella dobla;
el blanco pie desnudo
le posa ella en la otra.

Al calzarle la prenda,
él su demanda entona:
«Niña, si tú quisieras,
si quisieras, hermosa,

dormiríamos ambos
en una cama sola,
en una cama grande
con velo a la redonda,

en lo alto los ángeles
tejiéndonos corona,
en cada esquina un poste
de oro de fina obra

con las cuatro Virtudes
guardándonos la ropa.
Por la mitad del lecho
las aguas bajan hondas:

los caballos del Rey
y al par sus yeguas todas
allí bajar podrían
a abrevarse en las ondas.

Allí hasta el fin del mundo
serían nuestras bodas:
al amor jugaríamos
hasta el fin de las horas.»

Agustín García Calvo: Ramo de romances y baladas (1991)

Versións:

Luis Ramos: La demanda del zapaterillo; www.editoriallucina.es/seccion/cancionero.html; 2009;

jueves, 25 de junio de 2026

Viviendo sueños

Tantos años que pasaron
Con mis soledades solo
Y hoy tú duermes a mi lado.

Son los caprichos del sino,
Aunque con sus circunloquios
Cuánto tiempo no he perdido.

Mas ahora en fin llegaste
De su mano, y aún no creo,
Despierto en el sueño, hallarte.

Oscura como la lluvia
Es tu existencia, y tus ojos,
Aunque dan luz, es oscura.

Pero de mí qué sería
Sin este pretexto tuyo
Que acompaña así la vida.

Miro y busco por la tierra:
Nada hay en ella que valga
Lo que tu sola presencia.

Cuando le parezca a alguno
Que entre lo mucho divago,
Poco de cariño supo.

Lo raro es que al mismo tiempo
Conozco que tú no existes
Fuera de mi pensamiento.

Luis Cernuda: Poemas para un cuerpo (1957)

Versións:

Vicente Monera*: Viviendo sueños; www.musicaypoemas.com; 2010;



*[Vicente Monera realoxou os videos coas súas versións musicais de poemas nunha nova canle de Youtube: «Caleidoscope». Estes videos orixinalmente aloxados na web www.musicaypoemas.com, agora se poden atopar, xunto cos poemas musicados e as versións musicais, na web www.caleidoscope.es]

Iniciación

No hace falta saber nada
para sentir el respiro.
Vendrá cuando no creamos
en la humildad de ir contigo,
de juntar la luz de anchura
con la ignorancia del nido.

Mañana, ayer... La sospecha
se convertirá en prodigio
y lo que antes era exacto
ahora no encuentra su sitio.
Y es que es así: el horizonte
que nunca se ofrece el mismo;
la rotación de paisajes
cambiados por nuevos trillos.

¡Oh, cauce de tiempo al alma
solitariamente vivo
de puro azar, como ahora
todo lo que se ha fundido!

Por el fin de la esperanza
te llego, y sé que es lo mismo
desprender lo que se siembra
como la oración, que irnos
poco a poco adormeciendo
entre sonrisa y olvido.

Las cosas que nos dan, tienen
el aire de lo sencillo.

...Si tu alud me inunda el cuerpo
sin miedo a encontrar vacío
no hará falta la mañana
para creer, ni el bautismo
de la Primavera, que hace
de nuestro bosque perdido
llama de su fuego, llama
sólo con quemar el mío.

                              (1950)

Claudio Rodríguez: Primeros poemas. Poemas laterales* (2006)

Versións:

Luis Ramos: Iniciación; El aire de lo sencillo; 2007; Pista 8



*[Publicado orixinalmente en Luis García Jambrina: La "prehistoria" literaria de Claudio Rodríguez; Revista Hispánica Moderna. Nueva York, vol.46, nº 2; diciembre 1993; pax. 249-255]

lunes, 22 de junio de 2026

Vino, primero, pura

                V
Vino, primero, pura,
vestida de inocencia;
y la amé como un niño.

Luego se fue vistiendo
de no sé qué ropajes;
y la fui odiando, sin saberlo.

Llegó a ser una reina,
fastuosa de tesoros...
¡Qué iracundia de yel y sin sentido!

...Mas se fue desnudando.
Y yo le sonreía.

Se quedó con la túnica
de su inocencia antigua.
Creí de nuevo en ella.

Y se quitó la túnica,
y apareció desnuda toda...
¡Oh pasión de mi vida, poesía
desnuda, mía para siempre!

Juan Ramón Jiménez: Eternidades (1916-1917) (1918)

Versións:

Vicente Monera*: Vino, primero, pura; www.musicaypoemas.com; 2008;



*[Vicente Monera realoxou os videos coas súas versións musicais de poemas nunha nova canle de Youtube: «Caleidoscope». Estes videos orixinalmente aloxados na web www.musicaypoemas.com, agora se poden atopar na web www.caleidoscope.es]

domingo, 21 de junio de 2026

Gorrión

No olvida. No se aleja
este granuja astuto
de nuestra vida. Siempre
de prestado, sin rumbo,
como cualquiera, aquí anda,
se lava aquí, tozudo,
entre nuestros zapatos.
Que busca en nuestro oscuro
vivir? Que amor encuentra
en nuestro pan tan duro?
Ya dio al aire a los muertos
este gorrión que pudo
volar pero aquí sigue,
aquí abajo, seguro,
metiendo en su pechuga
todo el polvo del mundo.

Claudio Rodríguez: Alianza y condena (1965)

Versións:

Luis Ramos: Gorrión; El aire de lo sencillo; 2007; Pista 6

jueves, 18 de junio de 2026

Vinte unha crara noite

                  I
Vinte unha crara noite,
noitiña de San Xoán,
poñendo as frescas herbas
na fonte a serenar.
E tan bonita estabas
cal rosa no rosal
que de orballiño fresco
toda cuberta está.
Por eso, namorado,
con manso suspirar
os meus amantes brazos
botéiche polo van,
e ti con dulces ollos
e máis doce falar,
meiguiña, me emboucastes
en prácido solás.
As estrelliñas todas
que aló no espaso están,
sorrindo nos miraban
con soave craridá.
E foron -¡ai!- testigos
daquel teu suspirar
que ó meu correspondía
con amoriño igual.
Pero dempóis con outros
máis majos e galáns

(mais non que máis te queiran,
que haber non haberá),
tamén, tamén, meniña,
soupeches praticar
á sombra dos salgueiros,
cabo do romeiral.
Por eso eu che cantaba
en triste soledá,

cando -¡ai de min!- te vía
con eles parolar:
"Coida, miña meniña,
das práticas que dás,
que donde moitos cospen,
lama fan".

Rosalía de Castro: Cantares Gallegos (1863)

Versións:

Roi Casal: Noite de San Xoán; Lendas douradas; 2008; Pista 3

Filosofía

¡Del pecado de amarte no estoy arrepentida!
Aunque un oscuro abismo nos separe a los dos,
en tanto que risueña te doy mi despedida
mis ojos se iluminan para decirte adiós.

No nos debemos nada. Tú me diste tu boca
límpida como el agua fresca del manantial.
Yo apagué en la cisterna mi sed ardiente y loca
y te enlacé en mis brazos, amorosa y sensual.

Peregrinos errantes, nuestra ruta seguimos:
si dos sendas opuestas, al azar elegimos,
¿para qué rebelarnos con violenta acritud?

Fuiste mío. Fui tuya. ¡Lo demás nada importa!
¡Oh, mi amante de un día, nuestra vida es tan corta
que no vale la pena de sufrir su inquietud!

Rosario Sansores Pren: Mientras se va la vida (1925)

Versións:

Ligia Cámara: Filosofía; Rosario Sansores. Canciones de la alondra (VVAA); 2004; Pista 8




Dueto Nueva Granada: Filosofía; Mi pueblo; 2017; Pista 19

lunes, 15 de junio de 2026

Vinhem aqui para os visitar

Vinhem aqui para os visitar,
e nom os achei.
       
Foram-se.        
Caminho errante e só polas ruas        
onde pensava abraçá-los.        
Eles já nom estám aquí.        
Estám juntos nuotro lugar.        
Eu estou só neste lugar.        
Na cidade onde todos nacêmos.        
Todos están deitados e dormem.        
Menos eu,        
que estou de pé e desperto.        
Estou canso de os buscar.
Eles esperam sossegados por mim.
A chave que abre a grade que de mim os afasta,
       
pode cair-me nas maos
onde quer que eu esteja.
       
Regressarei à cidade em que vivo,
e esperarei alí.
       
Onde quer que eu esteja, saberam
o meu endereço, e enviar-me ham
a chave que abre a grade que os afasta de mim,
e o carro para deslocar-me alí.
       

Ricardo Carballo Calero: Reticências (1986-1989) (1990)

Versións:

Momboi: A chave; Musicando Carvalho Calero (VVAA)*; 2020; Pista 5




Èka: Regressarei; Musicando Carvalho Calero (VVAA)*; 2020; Pista 71



*[Concurso musical organizado pola AGAL (Associaçom Galega da Língua) en colaboración coa CRTVG e a Consellería de Cultura da Xunta de Galicia, para conmemorar o ano das Letras Galegas 2020, adicado a Ricardo Carballo Calero.]

miércoles, 10 de junio de 2026

Endecha de las dos islas

(Tenerife y Fuerteventura)

Mi tierra verde,
tu tierra parda.
Mi tierra erguida,
tu tierra echada.
Mi tierra grita,
tu tierra calla.
Mi tierra vive,
la tuya aguarda.
Sueño tus llanos,
tú mis montañas,
Yo en tu sombrera
con anchas alas.
-Te quiero, hermano.
-Te quiero, hermana;
deja tus suertes,
deja tus gavias.
Fuerteventura,
¡fuerte desgracia
que no vivamos
la misma casa,

puerta con puerta,
cama con cama,
sueño con sueño,
maga con maga!
Mi agua es dulce,
la tuya amarga;
mía la rosa,
tuya la aulaga.
Yo la fatiga.
Tú la esperanza.


Pedro Lezcano: Biografía poética (1986)*

Versións:

Caco Senante: Endecha de las dos islas (Tenerife y Fuerteventura); ¿Qué te pasa, tierra mía?; 1978; Cara B, Corte 4




Caco Senante e Pedro Guerra: Endecha de las dos islas; Canarias sin distancia; 1996; Pista 2




Palo y Canto 7: Endecha de amor entre dos islas; A la libertad; 2002; Pista 14




Valstybinis Choras Vilnius: Endecha de las dos islas (Jonas Tamulionis)**; Lietuviu chorinè muzika; 2012; Pista 13




Tabaiba: Endecha de las dos islas; Poemas del alisio; 2018; Pista 4



*[Publicado orixinalmente en El puntal, revista de Canarias; nº1; abril, 1980.]
**[Jonas Tamulionis: compositor da versión coral]