Que la vida no vaya más allá de tus brazos.
Que yo pueda caber con mi verso en tus brazos,
que tus brazos me ciñan entera y temblorosa
sin que afuera se queden ni mi sol ni mi sombra.
Que me sean tus brazos horizonte y camino,
camino breve, y único horizonte de carne;
que la vida no vaya más allá... ¡Que la muerte
se parezca a esta muerte caliente de tus brazos!...
Dulce María Loynaz: Versos (1920-1938) (1950)
Versións:
Dulce María Loynaz: Deseo; Poesía; Col. Palabra de esta América, 53; Casa de las Américas (Cuba); 1985; Pista 15

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