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lunes, 12 de octubre de 2026

Arpa

                                  Para Margarita y su arpa: dos arpas

¿Quién toca el arpa de la lluvia?
Mi corazón, mojado, se detiene a escuchar
la música del agua.
El corazón se ha puesto
a escuchar sobre el cáliz de una rosa.
¿Qué dedos pasan por las cuerdas
trémulas de la lluvia?
¿Qué mano de fantasma arranca
gotas de música en el aire?

El corazón, suspenso, escucha:
La rosa lentamente se dobla bajo el agua...

Dulce María Loynaz: Juegos de agua (1947)

Versións:

Dulce María Loynaz: Agua escondida; Poesía; Col. Palabra de esta América, 53; Casa de las Américas (Cuba); 1985; Pista 21

martes, 6 de octubre de 2026

Amor es

Amar la gracia delicada
del cisne azul y de la rosa rosa;
amar la luz del alba
y de las estrellas que se abren
y la de las sonrisas que se alargan...
Amar la plenitud del árbol,
amar la música del agua
y la dulzura de la fruta
y la dulzura de las almas
dulces..., amar lo amable, no es amor;

Amor es ponerse de almohada
para el cansancio de cada día;
es ponerse de sol vivo
en el ansia de la semilla ciega
que perdió el rumbo de la luz,
aprisionada por su tierra,
vencida por su misma tierra...

Amor es desenredar marañas
de caminos en la tiniebla:
¡Amor es ser camino y ser escala!
Amor es este amar lo que nos duele,
lo que nos sangra por dentro...

Es entrarse en la entraña de la noche
y adivinarle la estrella en germen...
¡La esperanza de la estrella!...

Amor es amar desde la raíz negra.
Amor es perdonar;
y lo que es más que perdonar,
es comprender...
Amor es apretarse a la cruz,
y clavarse a la cruz,
y morir y resucitar...
¡Amor es resucitar!

Dulce María Loynaz: Versos (1920-1938) (1950)

Versións:

Dulce María Loynaz: Agua escondida; Poesía; Col. Palabra de esta América, 53; Casa de las Américas (Cuba); 1985; Pista 12

sábado, 26 de septiembre de 2026

Al Almendares

Este río de nombre musical
llega a mi corazón por un camino
de arterias tibias y temblor de diástoles...

Él no tiene horizontes de Amazonas
ni misterio de Nilos, pero acaso
ninguno le mejore el cielo limpio
ni la finura de su pie y su talle.

Suelto en la tierra azul... Con las estrellas
pastando en los potreros de la Noche...
¡Qué verde luz de los cocuyos hiende
y qué ondular de los cañaverales!

O bajo el sol pulposo de las siestas,
amodorrado entre los juncos gráciles,
se lame los jacintos de la orilla
y se cuaja en almíbares de oro...
¡Un vuelo de sinsontes encendidos
le traza el dulce nombre de Almendares!

Su color, entre pálido y moreno.
-Color de las mujeres tropicales...
Su rumbo entre ligero, y entre lánguido...
Rumbo de libre pájaro en el aire.

Le bebe al campo el sol de madrugada,
le ciñe a la ciudad brazo de amante...

¡Cómo se yergue en la espiral de vientos
del cubano ciclón!... ¡Cómo se dobla
bajo la curva de los Puentes Grandes!...

Yo no diré qué mano me lo arranca,
ni de qué piedra de mi pecho nace:
Yo no diré que él sea el más hermoso...
¡Pero es mi río, mi país, mi sangre!

Dulce María Loynaz: Juegos de agua (1947)

Versións:

Dulce María Loynaz: Al Almendares; Poesía; Col. Palabra de esta América, 53; Casa de las Américas (Cuba); 1985; Pista 18

miércoles, 23 de septiembre de 2026

Agua escondida

Tú eres el agua oscura
que mana por dentro de la roca.
Tú eres el agua oscura y entrañable
que va corriendo bajo la tierra,
ignorada del sol,
de la sed de los que rastrean la tierra,
de los que ruedan por la tierra.

Tú eres agua virgen sin destino y sin nombre
geográfico; tú eres la frescura intocada,
el trémulo secreto de frescura, el júbilo secreto
de esta frescura mía que tú eres, de esta agua
honda que tú has sido siempre,
sin alcanzar a ser más nada que eso;
agua negra, sin nombre...
¡Y apretada, apretada contra mí!

Dulce María Loynaz: Versos (1920-1938) (1950)

Versións:

Dulce María Loynaz: Agua escondida; Poesía; Col. Palabra de esta América, 53; Casa de las Américas (Cuba); 1985; Pista 22

domingo, 17 de mayo de 2026

El guijarro es el guijarro (Poema XXI)

El guijarro es el guijarro, y la estrella es la estrella.

Pero cuando yo cojo el guijarro en mi mano y lo aprieto y lo arrojo y lo vuelvo a coger?

Cuando yo lo paso y repaso entre mis dedos... la estrella es la estrella, pero el guijarro es mío?

¡Y lo amo!

Dulce María Loynaz: Poemas sin nombre (1953)

Versións:

Dulce María Loynaz: El guijarro es el guijarro (Poema XXI); Poesía; Col. Palabra de esta América, 53; Casa de las Américas (Cuba); 1985; Pista 24

domingo, 12 de abril de 2026

Divagación

Si yo no hubiera sido...
¿qué sería en mi lugar?

¿Más lirios o más rosas?
O chorros de agua
o gris de serranía
o pedazos de niebla
o mudas rocas...

De alguna de esas cosas, la más fría
me viene al corazón que las añora.
Si yo no hubiera sido,
el alma mía repartida
pondría en cada cosa una chispa de amor...

Nubes habría
más que otras nubes lentas...
(¡la nube que podría haber sido!...)
¿En el sitio, en la hora de qué árbol estoy,
de qué armonía más asequible y útil?

Esta sombra tan lejana parece que no es mía.
Me siento extraída en mi ropaje
y rota en las aguas,
en la monotonía del viento sobre el mar,
en la paz honda del campo,
en el sopor del mediodía!...

¡Quién me volviera a la raíz remota
sin luz, sin fin, sin término y sin vía!

Dulce María Loynaz: Versos (1920-1938) (1950)

Versións:

Dulce María Loynaz: Divagación; Poesía; Col. Palabra de esta América, 53; Casa de las Américas (Cuba); 1985; Pista 14

miércoles, 1 de abril de 2026

Dichoso tú (Poema IX)

Dichoso tú, que no tienes el amor disperso... que no tienes que correr detrás del corazón vuelto simiente de todos los surcos, corza de todos los valles, ala de todos los vientos.

Dichoso tú, que puedes encerrar tu amor en sólo un nombre, y decir el color de sus ojos, y medir la altura de su frente, y dormir a sus pies como un fiel perro.


Dulce María Loynaz: Poemas sin nombre (1953)

Versións:

Dulce María Loynaz: Dichoso tú; Poesía; Col. Palabra de esta América, 53; Casa de las Américas (Cuba); 1985; Pista 29

sábado, 28 de marzo de 2026

Deseo

Que la vida no vaya más allá de tus brazos.
Que yo pueda caber con mi verso en tus brazos,
que tus brazos me ciñan entera y temblorosa
sin que afuera se queden ni mi sol ni mi sombra.

Que me sean tus brazos horizonte y camino,
camino breve, y único horizonte de carne;
que la vida no vaya más allá... ¡Que la muerte
se parezca a esta muerte caliente de tus brazos!...

Dulce María Loynaz: Versos (1920-1938) (1950)

Versións:

Dulce María Loynaz: Deseo; Poesía; Col. Palabra de esta América, 53; Casa de las Américas (Cuba); 1985; Pista 15

viernes, 20 de marzo de 2026

Cheché

                                                            (Muchacha que hace flores artificiales)

                                                                                        Dedico estos versos a la señorita
                                                                                Mercedes Sardiñas, heroina anónima
                                                                                                              A ella devotamente


Cheché es delgada y ágil. Va entrada en el otoño.
Tiene los ojos mansos y la boca sin besos...
Yo la he reconocido en la paz de una tarde
como el Hada -ya mustia- de mi libro de cuentos.

Cheché es maravillosa y cordial;
vuela sin alas por calles y talleres.
En invierno hace brotar claveles y rosas y azucenas
con un poco de goma y unas varas de lienzo...

Esta Cheché hace flores artificiales.
Ella es la abastecedora de escuelas y conventos...
¡La primavera la hace florecer como a tierra virgen!...
Y la deshoja y la sacude en pétalos...

Ella tiene la albura de los lirios pascuales en sus manos;
y tiene que pasar por sus dedos la mística corona
para la niña de Primera Comunión, enviada desde el cielo...

Cheché no llora nunca.
Ni necesita cantos en su trabajo largo, silencioso, ligero...
Es seria sin ser agria;
es útil sin ser tosca;
es tierna sin blanduras
y es buena sin saberlo...

Yo no sé de árbol fuerte más fuerte que su alma...
Ni de violeta humilde comparable a su gesto.
Ni se de ojos de niño más puros que sus ojos,
ni de música grata aún más que su silencio...

Ella es la Primavera Menor,
la Segadora de prados irreales, de jardines inciertos...
¡Ella es como un rosal vivo!...Como un rosal:
¡Cuando ya hasta las flores su aroma van perdiendo,
yo he encontrado en las flores de Cheché la fragancia de los antiguos mayos,
de los cerrados huertos!...
Más que un clavel me huele a clavel su inocente clavel de trapo...
¡Y más que otras tierras
yo creo que serviría para sembrar una esperanza
la poca tierra humilde y noble de su pecho!...

Dulce María Loynaz: Versos (1920-1938) (1950)

Versións:

Dulce María Loynaz: Cheché; Poesía; Col. Palabra de esta América, 53; Casa de las Américas (Cuba); 1985; Pista 17

domingo, 15 de marzo de 2026

Cárcel de aire

Red tejida con hilos invisibles,
cárcel de aire en que me muevo apenas,
trampa de luz que no parece trampa
y en la que el pie se me quedó —entre cuerdas
de luz también...— bien enlazado.

Cárcel sin carcelero y sin cadenas
donde como mi pan y bebo mi agua
día por día... ¡Mientras allá fuera
se me abren en flor, trémulos, míos
aún, todos los caminos de la tierra!...

Dulce María Loynaz: Versos (1920-1938) (1950)

Versións:

Dulce María Loynaz: Cárcel de aire; Poesía; Col. Palabra de esta América, 53; Casa de las Américas (Cuba); 1985; Pista 9

domingo, 1 de marzo de 2026

Viajero

Yo soy como el viajero
que llega a un puerto y no lo espera nadie:
soy el viajero tímido que pasa
entre abrazos ajenos y sonrisas
que no son para él...
Como el viajero solo
que se alza el cuello del abrigo
en el gran muelle frío...

Dulce María Loynaz: Versos (1920-1938) (1950)

Versións:

Dulce María Loynaz: Viajero; Poesía; Col. Palabra de esta América, 53; Edit. La Casa de Las Américas (Cuba); 1985; Pista 6




Amaury Pérez: Hastío / Viajero*; Eternidad; 1999; Pistas 11 y 12



*[O recitativo deste poema, na voz de Dulce María Loynaz, está precedido pola canción de Amaury Pérez: Hastío:
Estoy cansado de pensar sedeño
y presumir de lo que acaso tuve
de ni ablandar, ni moldear el ceño
por regresar de donde nunca estuve
¡Cuanto que quise ser hoy lo desdeño!

Estoy cansado del humano empeño
de aligerar el paso de la nube
y asimilar el camino risueño
cuando en la realidad lo desanduve
¡Ya no seré jamás ni amo, ni dueño!

Así me fui negando el desempeño
con lo poco de mí que no retuve
si me he quedado con lo más pequeño,
si me dejé llevar o me entretuve
soy para los demás quizás un sueño.
]

jueves, 22 de mayo de 2014

Eternidad

En mi jardín hay rosas
yo no te quiero dar
las rosas que mañana...
mañana no tendrás.

En mi jardín hay pájaros
con cantos de cristal:
No te los doy, que tienen
alas para volar...

En mi jardín abejas
labran fino panal
¡Dulzura de un minuto...
no te la quiero dar!

Para ti lo infinito
o nada; lo inmortal
o ésta muda tristeza
que no comprenderás...

La tristeza sin nombre
de no tener que dar
o quien lleva en la frente
algo de eternidad...

Deja, deja el jardín...
no toques el rosal:
Las cosas que se mueren
no se deben tocar.

Dulce María Loynaz: Versos (1920-1938) (1950)

Versións:

Dulce María Loynaz: Eternidad; Poesía. Palabra de esta América, 53. Casa de las américas (Cuba); 1985; Cara A, Corte 1




Amaury Pérez: Eternidad; Eternidad; 1999; Pista 8