Dicen que no hablan las plantas, ni las fuentes, ni los pájaros,
ni el onda con sus rumores, ni con su brillo los astros:
lo dicen, pero no es cierto, pues siempre cuando yo paso
de mí murmuran y exclaman: —Ahí va la loca soñando
con la eterna primavera de la vida y de los campos,
y ya bien pronto, bien pronto, tendrá los cabellos canos,
y ve temblando, aterida, que cubre la escarcha el prado.
—Hay canas en mi cabeza, hay en los prados escarcha;
mas yo prosigo soñando, pobre, incurable sonámbula,
con la eterna primavera de la vida que se apaga
y la perenne frescura de los campos y las almas,
aunque los unos se agostan y aunque las otras se abrasan.
Astros y fuentes y flores, no murmuréis de mis sueños;
sin ellos, ¿cómo admiraros, ni cómo vivir sin ellos?
Rosalía de Castro: En las orillas del Sar (1884)
Versións:
Los Tamara: El loco soñador; Miña Galicia verde; 1974; Cara A, Corte 6
Los Tamara: El loco soñador; O enxebre dos Tamara; 1979; LP2, Cara B, Corte 4
(Reedición da versión do disco Miña Galicia verde, do ano 1974.)
Los Tamara: El loco soñador; Los Tamara; 1987; Cara A, Corte 6
(Reedición da versión do disco Miña Galicia verde, do ano 1974.)
Los Tamara: Loco soñador; 14 éxitos d,oro; 1991; Pista 12
(Reedición da versión do disco Miña Galicia verde, do ano 1974.)
Los Tamara e Yolanda Vázquez: El loco soñador; Agora é sempre; 2002; Pista 5
Antoloxía: El loco soñador; Vai por ti, vello. Música y poesía; 2007; Pista 4
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domingo, 12 de marzo de 2017
jueves, 17 de septiembre de 2015
Adivínase el dulce y perfumado
Adivínase el dulce y perfumado
calor primaveral;
los gérmenes se agitan en la tierra
con inquietud en su amoroso afán,
y cruzan por los aires, silenciosos,
átomos que se besan al pasar.
Hierve la sangre juvenil, se exalta
lleno de aliento el corazón, y audaz
el loco pensamiento sueña y cree
que el hombre es, cual los dioses, inmortal.
No importa que los sueños sean mentira,
ya que al cabo es verdad
que es venturoso el que soñando muere,
infeliz el que vive sin soñar.
¡Pero qué aprisa en este mundo triste
todas las cosas van!
¡Que las domina el vértigo creyérase!
La que ayer fue capullo, es rosa ya,
y pronto agostará rosas y plantas
el calor estival.
Rosalía de Castro: En las orillas del Sar (1884)
Versións:
Amancio Prada e Marisa Paredes: Adivínase el dulce y perfumado; Rosas a Rosalía; 1997; Pista 7
Amancio Prada e Marisa Paredes: Adivínase el dulce y perfumado; Resonancias de Rosalía; 2014; Pista 14
(Reedición da versión do disco Rosas a Rosalía, do ano 1997.)
calor primaveral;
los gérmenes se agitan en la tierra
con inquietud en su amoroso afán,
y cruzan por los aires, silenciosos,
átomos que se besan al pasar.
Hierve la sangre juvenil, se exalta
lleno de aliento el corazón, y audaz
el loco pensamiento sueña y cree
que el hombre es, cual los dioses, inmortal.
No importa que los sueños sean mentira,
ya que al cabo es verdad
que es venturoso el que soñando muere,
infeliz el que vive sin soñar.
¡Pero qué aprisa en este mundo triste
todas las cosas van!
¡Que las domina el vértigo creyérase!
La que ayer fue capullo, es rosa ya,
y pronto agostará rosas y plantas
el calor estival.
Rosalía de Castro: En las orillas del Sar (1884)
Versións:
Amancio Prada e Marisa Paredes: Adivínase el dulce y perfumado; Rosas a Rosalía; 1997; Pista 7
Amancio Prada e Marisa Paredes: Adivínase el dulce y perfumado; Resonancias de Rosalía; 2014; Pista 14(Reedición da versión do disco Rosas a Rosalía, do ano 1997.)
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