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sábado, 19 de enero de 2019

Otras canciones a Guiomar

A LA MANERA DE ABEL MARTÍN Y DE JUAN DE MAIRENA

                    I
     ¡Sólo tu figura,
como una centella blanca,
en mi noche oscura!
                    *
     ¡Y en la tersa arena,
cerca de la mar,
tu carne rosa y morena,
súbitamente, Guiomar!
                    *
     En el gris del muro,
cárcel y aposento,
y en un paisaje futuro
con sólo tu voz y el viento;
                    *
     en el nácar frío
de tu zarcillo en mi boca,
Guiomar, y en el calofrío
de una amanecida loca;
                    *
     asomada al malecón
que bate la mar de un sueño,
y bajo el arco del ceño
de mi vigilia a traición,
¡siempre tú!
                                        Guiomar, Guiomar,
mírame en ti castigado:
reo de haberte creado,
ya no te puedo olvidar.

                    II
     Todo amor es fantasía;
él inventa el año, el día,
la hora y su melodía;
inventa el amante y, más,
la amada. No prueba nada,
contra el amor, que la amada
no haya existido jamás.

                    III
     Escribiré en tu abanico:
te quiero para olvidarte,
para quererte te olvido.

                    IV
     Te abanicarás
con un madrigal que diga:
en amor el olvido pone la sal

                    V
     Te pintaré solitaria
en la urna imaginaria
de un daguerrotipo viejo
o en el fondo de un espejo,
viva y quieta,
olvidando a tu poeta

                    VI
     Y te enviaré mi canción:
“Se canta lo que se pierde”,
con un papagayo verde
que la diga en tu balcón

                    VII
     Que apenas si de amor el ascua humea
sabe el poeta que la voz engola
y, barato cantor, se pavonea
con su pesar o enluta su viola;
y que si amor da su destello, sola
la pura estrofa suena,
fuente de monte, anónima y serena.
Bajo el azul olvido, nada canta,
ni tu nombre ni el mío, el agua santa.
Sombra no tiene de su turbia escoria
limpio metal; el verso del poeta
lleva el ansia de amor que lo engendrara
como lleva el diamante sin memoria
—frío diamante— el fuego del planeta
trocado en luz, en una joya clara...

                    VIII
     Abre el rosal de la carroña horrible
su olvido en flor, y extraña mariposa,
jalde y carmín, de vuelo imprevisible,
salir se ve del fondo de una fosa.
Con el terror de víbora encelada,
junto al lagarto frío
con el absorto sapo en la azulada
libélula que vuela sobre el río,
con los montes de plomo y de ceniza,
sobre los rubios agros
que el sol de mayo hechiza.
se ha abierto un abanico de milagros
—el ángel del poema lo ha querido—
en la mano creadora del olvido...

Antonio Machado: De un cancionero apócrifo. Poesías completas (1928)

Versións:
Calixto Sánchez: Coplas a Guiomar (nanas); Antonio Machado. Retrato flamenco; 2001; Pista 6

domingo, 27 de noviembre de 2016

Consejos, Coplas, Apuntes

            1
    Tengo dentro de un herbario
una tarde disecada,
lila, violeta y dorada.
Caprichos de solitario.

            2
    Y en la página siguiente,
los ojos de Guadalupe,
cuyo color nunca supe.

            3
    Y una frente…

            4
    Calidoscopio infantil.
Una damita, al piano.
Do, re, mi.
Otra se pinta al espejo
los labios de colorín.

            5
    Y rosas en un balcón
a la vuelta de la esquina,
calle Válgame Dios.

            6
    Amores, por el atajo,
de los de “Vente conmigo”.
…”Que vuelvas pronto, serrano.”

            7
    En el mar de la mujer
pocos naufragan de noche;
muchos, al amanecer.

            8
    Siempre que nos vemos
es cita para mañana.
Nunca nos encontraremos.

            9
    La plaza tiene una torre,
la torre tiene un balcón,
el balcón tiene una dama,
la dama una blanca flor.
Ha pasado un caballero
—¡quién sabe por qué pasó!—,
y se ha llevado la plaza,
con su torre y su balcón,
con su balcón y su dama,
su dama y su blanca flor.


            10
    Por la calle de mis celos
en veinte rejas con otro
hablando siempre te veo.

            11
    Malos sueños he.
Me despertaré.

            12
    Me despertarán
campanas del alba
que sonando están.

            13
    Para tu ventana
un ramo de rosas me dio la mañana.
Por un laberinto, de calle en calleja,
buscando, he corrido, tu casa y tu reja.
Y en un laberinto me encuentro perdido
en esta mañana de mayo florido.
Dime dónde estás.
Vueltas y revueltas. Ya no puedo más.

                        (Los Complementarios)

Antonio Machado: Abel Martín. De un cancionero apócrifo. Poesías Completas (1928)

Versións:
Antonio Portanet: La plaza; Noche de cuatro lunas; 1983; ara B, Corte 2

miércoles, 22 de octubre de 2014

Guerra de amor

El tiempo que la barba me platea,
cavó mis ojos y agrandó mi frente,
va siendo en mi recuerdo transparente,
y mientras más al fondo, más clarea.

Miedo infantil, amor adolescente,
¡cuánto esta luz de otoño os hermosea!,
¡agrios caminos de la vida fea,
que también os doráis al sol poniente!

¡Cómo en la fuente donde el agua mora
resalta en piedra una leyenda escrita:
el ábaco del tiempo falta una hora!

¡Y cómo aquella ausencia en una cita,
bajo las olmas que noviembre dora,
del fondo de mi historia resucita!

Antonio Machado: De un cancionero apócrifo. Poesías completas (1928)

Versións:
Vicente Monera: El tiempo que la barba me platea; www. musicaypoemas.com; 2010;