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jueves, 16 de julio de 2026

Mi poncho

Viejo poncho te han cribao
del tiempo los cimbronazos,
como si fueran lonjazos
en lomo de reservaos.
Pero vos seguís plantao
y no te sacan ni a cincha
porque cuando el viento te hincha
tendiendo tu trabazón,
sentís a la tradición
como un bagual que relincha.
       
   
¡Cuántas veces poncho mío
en tiempo inclemente y duro,
me sacaste del apuro
amparándome del frío!
Y cuando el cielo bravío
corcoveaba en refucilos,
con la trama de tus hilos
cerrada en trenza machaza;
eras como una coraza
que mella todos los filos.
       
   
Cuando te llevaba envuelto
como culebra en el brazo,
paraste más de un hachazo
que se venía a darme el vuelto.
Y corajudo y resuelto
entraste en el entrevero.
Y en más de un avance fiero,
cuando topaste un cañón,
¡te fuiste en el borbollón
hasta taparle el aujero!
       
   
Vos eras como un consuelo
cuando al tostao frente blanca
le acariciabas el anca
como peinándole el pelo.
Y cuando en brusco revuelo
lo chicoteabas travieso,
él encorvaba el pescuezo
como mirando la senda
y me iba pidiendo rienda
mientras bordaba un bostezo.
       
   
Nunca más criollo me siento
que cuando en hombros te llevo
porque sos como un renuevo
que me da vida y aliento.
Y cuando furioso el viento
jugando con tu bondad
rompe la tranquilidad
moviendo tu ala altanera,
eres como una bandera
proclamando libertad.
       
   
Poncho de mis camperiadas,
mis sueños y mis recuerdos,
que pasan dulces y lerdos
con sus brisas perfumadas.
Al evocar las jornadas
que compartimos los dos
yo siento como una voz
que desde el fondo me grita:
"en esta tierra bendita
el mejor amigo sos".
       

Tabaré Regules: Mate amargo: versos criollos (1956)

Versións:

Amalia de la Vega: Mi poncho; El lazo de canciones; 1958; Lado 1, corte 1




Rufino Mario García: Mi poncho; Interpreta una antología de poemas uruguayos; 1970; Lado 2, Corte 5




Rufino Mario García: Mi poncho; Interpreta una antología de poemas uruguayos; 1974; Lado 2, Corte 5

(Reedición da versión do disco Interpreta una antología de poemas uruguayos, do ano 1970.)


Amalia de la Vega: Mi poncho; El lazo de canciones; 1997; Pista 1

(Remasterización da versión do disco El lazo de canciones, do ano 1958.)


Amalia de la Vega: Mi poncho; Fogón Oriental (VVAA); 2000; Pista 6

(Remasterización da versión do disco El lazo de canciones, do ano 1958.)

sábado, 16 de julio de 2022

Overo azulejo

Tengo un overo azulejo
que es maravilla de pingo,
cuando lo ensillo el domingo
relumbra como un espejo.
Y si la rienda le dejo
suelta, comienza a escarciar
y se pone a testeriar
como pa’ que lo recoja
mientras mueve la coscoja
como queriendo jugar.

Si lo busco de seguro
encuentro siempre caballo,
en el pique es como un rayo
pa’ salvar un trance duro.
Y si alguna vez lo apuro
tocándolo con la espuela
entonces no corre… vuela
tendiéndose a lo avestruz
como si fuera una luz
que va dejando su estela.

Cómo se alegra mi overo
cuando al trote en el camino
vamos con fijo destino
buscando lo que más quiero.
Hace lucir el apero
con marcada ostentación
ya se afirma en el garrón,
ya se atraviesa en el trecho
porque lleva dentro ‘el pecho
retozando el corazón.

Pero cuando se estremece
de criollo toda su fibra
cuando todo su ser vibra
como un ala que se mece.
Cuando se rejuvenece
como por magia divina,
cuando sus ansias culmina
movidas por sabia nueva,
es cuando orgulloso lleva
sobre sus ancas mi china.

Tabaré Regules: Mate amargo: versos criollos (1956)

Versións:

Amalia de la Vega: Overo azulejo; Manos ásperas; 1978; Lado A, Corte 3

lunes, 28 de marzo de 2022

Mate amargo

Mate amargo que naciste
en la rueda de un fogón,
derramando tradición
entre un estilo y un triste.
Mate amargo que trajiste
entre tu yerba sabrosa
la suavidad primorosa
de una mano de mujer
y el embrujo de un querer
con que te cebó una moza.

Sos el amigo sincero
con quien a solas proseando
pasás las horas rodando
en un galope ligero.
Sos sereno consejero
que escuchamos con halago,
y entre un trago y otro trago
mientras la pava se queja,
nos hablás de cosas viejas,
de la querencia y el pago.

El más bravo se arrocina
al paladear tu amargura,
sos sabroso como achura
y querendón como china.
Sos alma de la cocina
que alegra reunión sencilla,
y mientras la llama brilla
vos vas con tierno embeleso
como si fueras un beso
aleteando en la bombilla.

Y cuando ya galopeao
como pájaro sin pluma,
el agua no forma espuma
y estás del todo lavao,
tenés siempre algún costao
pa’ que’l hombre te aproveche,
te da vuelta, y sin que t’eche
yerba, quedás de primera.
Sos como vaca mañera
que sabe esconder la leche.

Tabaré Regules: Mate amargo: versos criollos (1956)

Versións:

Amalia de la Vega: Mate amargo; Mate amargo; 1963; Lado 1, Corte 1




Amalia de la Vega: Mate amargo; Amalia la nuestra; 1975; Lado 2, Corte 5

(Reedición da versión do disco Mate amargo, do ano 1963.)


Carlos Alberto Rodríguez: Mate amargo; A los amigos del alma; 2004; Pista 8




Amalia de la Vega: Mate amargo; Lo que quisiera tener; 2006; Pista 1

(Remasterización da versión do disco Mate amargo, do ano 1963.)


María Amelia Parra: Mate amargo; Huella sin huella; 2009;




Verónica Muñoz: Mate amargo; Milonguita, flor del alba; 2015; Pista 8




Jose Damiani e Eduardo Larbanois: Mate amargo; Viviendo hoy; 2019; Pista 3




Gustavo Catrihual: Mate amargo; Tierra querida; 2019; Pista 3

viernes, 25 de marzo de 2022

Martín Pescador

Alerta sobre una rama,
ostentando su color,
está Martín Pescador,
coquetón como una dama.
Cuidadoso de su fama,
el blasón de su nobleza,
hunde con rara fijeza,
sus ojos en la corriente,
mientras espera paciente,
el pasaje de su presa.-

Corren las horas, ondea,
la laguna suave brisa,
y como no tiene prisa,
sigue con la misma idea.
De repente centellea,
angustiosa su mirada,
en estupenda picada,
al agua se precipita,
y saca una mojarrita,
culebriando a la pasada.-

Pájaro gaucho, primor,
de los montes y los ríos,
que exhibe todos sus bríos,
con renovado vigor.
Lindo Martín Pescador,
de destreza sin igual,
símbolo fiel y cabal,
como lozano macollo,
del noble espíritu criollo,
de mi gran tierra Oriental.

Tabaré Regules: Mate amargo: versos criollos (1956)

Versións:

Amalia de la Vega: Martín pescador; El lazo de canciones; 1958; Lado 2, Corte 3




Amalia de la Vega: Martín pescador; El lazo de canciones; 1997; Pista 9

(Remasterización da versión do disco El lazo de canciones, do ano 1958.)

viernes, 12 de noviembre de 2021

Flor de ceibo

Flor de ceibo, siempre roja
que en los boscajes nativos
encendés tus tintes vivos
sobre el verdor de las hojas.
Y cuando el árbol se moja
en el agua de los ríos
como recogiendo bríos
en la corriente tranquila
te abrís como una pupila
mirando los campos míos.

La moza más agraciada
para las fiestas del pago
te busca con el halago
de sentirse engalada.
Y en sus trenzas encintadas
con esmerado desvelo,
como en un trozo de cielo
contrastan tus tonos rojos
con el negro de sus ojos
y la noche de su pelo.

Orgullosa de tener
ese destacado honor,
concentraste en el color
todo el fuego de tu ser.
Y coqueta la mujer
que ante lo bello se inclina
te lo pidió, y con fina
atención y sin agravios,
se lo pusiste en los labios
como una gracia divina.

Por eso flor y mujer
que son una misma cosa
vivieron siempre dichosas
en constante amanecer.
Y del tiempo en el correr
como en un paso triunfal,
recibieron por igual
las dos idéntico halago:
ella fue “la flor del pago”
y vos “la flor nacional”.

Tabaré Regules: Mate amargo: versos criollos (1956)

Versións:

Amalia de la Vega: Flor de ceibo; Colonia del Sacramento; 1979; Lado 2, Corte 6

miércoles, 15 de septiembre de 2021

Guitarra

Cuando lomas y llanuras
duermen como en un letargo
porque viene al trote largo
la noche arreando negruras.
Cuando todo queda a oscuras
en la inmensidad campera
y se escucha lastimera
de algún chingolo la queja
sólo vos, guitarra vieja,
sos mi amante compañera.


Cuando te pulso en mis brazos
y tembloroso te estrecho,
siento aletear en mi pecho
todo el calor de mi abrazo.
Y mis manos que en el lazo
tienen pujanza de garra
y agitaron la moharra
cuando frente al enemigo,
quedan, cuando estás conmigo,
como una seda, guitarra.

Por eso cuando tu son
viene a golpear la memoria
y se oye tocando a gloria
el eco de una canción.
En la rueda del fogón
que nunca supo de intrigas
tu vibración se prodiga
entre un mate y otro mate
como un corazón que late
por impulsiones amigas.


Guitarra, cuando en el canto
para pulsarte me afilo
y aflora dulce un estilo
o un triste deja su llanto.
Cuando punteo el encanto
de una milonga de ayer
pienso que debes tener
entre tu caja cautiva
una calandria nativa
o un corazón de mujer.


Tabaré Regules: Mate amargo: versos criollos (1956)

Versións:

Amalia de la Vega: Guitarra; Mientras fui dichosa; 1976; Lado 2, Corte 2