Mostrando entradas con la etiqueta Elías Regules. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Elías Regules. Mostrar todas las entradas

viernes, 25 de febrero de 2022

Manchita

Meditabundo celaje
pinta todos los confines
y aparecen macachines
retozando en el follaje.
Salpican sobre el paisaje
las matas de mío-mío,
miran al sol con desvío
las gramillas que se encrespan
y los sauces se refrescan
con el hálito del río.


A la sombra del alero
está solita y sentada
una morocha brotada
entre el perfume campero.
Toca con golpe certero
las cuerdas del instrumento;
y reflejando en su acento
sus más limpias emociones,
tira rurales canciones
rellenas de sentimiento.


Allí van entrecruzadas
en tristes y vidalitas,
calandrias y margaritas,
rancherías y cañadas.
Aunque saltan dispersadas
y en completa confusión,
salen con tanta pasión
que retratan con anhelo
un pedacito de suelo
plantado en el corazón.

¡Qué hermosa! ¡qué linda está
esa trigueña cantora
con su frescura de aurora
y entonación de sabiá!
Es flor de mburucuyá
que donde toca se aferra,
es un clavel de la sierra,
es cuadro sobresaliente
esa morocha que siente
las cositas de su tierra.


Elías Regules: Versos criollos (1900)

Versións:

Amalia de la Vega: Manchita; Poetas nativistas orientales; 1982; Lado 1, Corte 4

viernes, 22 de enero de 2021

Despedida

Yo también puedo tener
de afectos el alma llena,
que donde vive una pena
puede brotar un placer.
Pero en todo hay, a mi ver,
dulzura con esplendor:
el tigre tiene su amor,
su cariño la paloma,
la rosa brinda su aroma,
y hasta el cardo tiene flor.


Tu voz, al decir cantando
lo que tu pecho cultiva,
es una voz que cautiva
y deja el alma penando.
Pero yo, que voy sembrando
el dolor que recogí,
no quiero pagarte a ti
con lo que puedo ofrecerte,
no quiero enlutar tu suerte,
con las penas que hay en mí.

Tú eres el cariño tierno,
yo, la queja lastimera;
tú, la alegre primavera,
yo represento el invierno.
Tú eres el delirio eterno
de las dichas encantadas;
yo, las congojas lloradas
con lágrimas inocentes,
y dos cosas diferentes
deben estar separadas.

Tú eres el lucero hermoso
que en la mañanita asoma,
enamorando la loma
con su rayo cariñoso.
Eres el ángel dichoso
que me viene a seducir;
pero le debo decir
a tu canto enamorado:
ya he sufrido demasiado,
quiero tranquilo morir.

Elías Regules: Versos criollos (1900)

Versións:

Amalia de la Vega: Triste nº5; Amalia de la Vega; 1959; Lado B, Corte 5




Amalia de la Vega: Triste nº5; Señora del folklore; 1963; Lado B, Corte 5

(Reedición da versión do disco Amalia de la Vega, do ano 1959.)