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jueves, 16 de septiembre de 2021

Quédate en la cama

            V

Quédate en la cama,
lucero del alba,
que cuando tu sales
mi amante se embarca.


Si se te rompe un estrobo,
uno te haré con mi pelo,
que todo mi cuerpo es tuyo,
amante mío marinero.

Viento sudoeste,
salta pronto ya,
que la vela blanca
de mi marinero
lo traiga del mar.


Fernando Villalón: Gacelas marineras. Romances del 800 (1929)

Versións:

Calixto Sánchez: Déjame que me vaya (bulerías)*; Andando el camino; 2007; Pista 1



*[A versión musical de Calixto Sánchez está precedida pola primeira estrofa do poema Alegrías, da obra de Manuel Machado: Cante hondo, do ano 1912; pola primeira estrofa do poema Torerillo en Triana, da obra de Gerardo Diego: La suerte o la muerte. Poema del toro (1926-1963), do ano 1963; polo poema Déjame que me vaya, da peza teatral de Miguel Hernández: Pastor de la muerte, do ano 1937; polo poema Llegó con tres heridas, da obra de Miguel Hernández: Cancionero y romancero de ausencias (1938-1941), do ano 1958; e polo poema Me puse en el puerto, da obra de Fernando Villalón: Romances del 800, do ano 1929.]

jueves, 9 de septiembre de 2021

Me puse en el puerto

          II

Me puse en el puerto
de Benaocaz,
los carabineros
me veían de lejos,
se volvían atrás…


¡Qué verdad verdadera
es que tengo impacientada
mi cuchara en la galera!...

Fernando Villalón: Gacelas contrabandistas. Romances del 800 (1929)

Versións:

Calixto Sánchez: Déjame que me vaya (bulerías)*; Andando el camino; 2007; Pista 1



*[A versión musical de Calixto Sánchez está precedida pola primeira estrofa do poema Alegrías, da obra de Manuel Machado: Cante hondo, do ano 1912; pola primeira estrofa do poema Torerillo en Triana, da obra de Gerardo Diego: La suerte o la muerte. Poema del toro (1926-1963), do ano 1963; polo poema Déjame que me vaya, da peza teatral de Miguel Hernández: Pastor de la muerte, do ano 1937; e polo poema Llegó con tres heridas, da obra de Miguel Hernández: Cancionero y romancero de ausencias (1938-1941), do ano 1958; e seguida polo poema Quédate en la cama, da obra de Fernando Villalón: Romances del 800, do ano 1929.]

sábado, 16 de febrero de 2019

¡Yslas del Guadalquivir!

                    IV

¡Yslas del Guadalquivir!
¡Donde se fueron los moros
que no se quisieron ir!...

En el espejo del agua
yo reparo en los andares
salerosos de mi jaca.

Luces de Sevilla,
faro de los garrochistas
que anochecen en la Ysla.

Fernando Villalón: Gacelas garrochistas. Romances del 800 (1929)

Versións:
Camarón: Bahía de Cádiz*; La leyenda del tiempo; 1979; Cara B, Corte 2



Camarón: Bahía de Cádiz*; Antología; 1996; CD2, Pista 10

(Reedición da versión do disco La leyenda del tiempo, do ano 1979.)




*[A versión musical de Camarón intercala, tamén, fragmentos dos poemas Caracoles e Salinas de los pinares, da obra de Fernando Villalón: Romances del 800, do ano 1929.]

viernes, 8 de febrero de 2019

Salinas de los pinares

            III

Salinas de los pinares,
donde se peinan los pinos
cuando los despeina el aire.

¡Bajos de Guía! ¡Salmedina!
Espejo de los esteros,
bandejas de agua salada
donde están los salineros.

Que me importa a mí
que se sequen las salinas
mientras te tenga a ti.

Fernando Villalón: Gacelas marineras. Romances del 800 (1929)

Versións:
Camarón: Bahía de Cádiz*; La leyenda del tiempo; 1979; Cara B, Corte 2



Camarón: Bahía de Cádiz*; Antología; 1996; CD2, Pista 10

(Reedición da versión do disco La leyenda del tiempo, do ano 1979.)




*[A versión musical de Camarón intercala, tamén, fragmentos dos poemas Caracoles e ¡Yslas del Guadalquivir!, da obra de Fernando Villalón: Romances del 800, do ano 1929.]

sábado, 2 de febrero de 2019

Caracoles

                  A Mauricio Bacarisse

                  Er barquito de bapó
                  está jecho con su idea
                  que n’echándole carbón
                  navega en contra marea.  (*)
                  Eres bonita
                  ¡qué pena, niña,
                  que seas mosita!

                  (Letra de Caracoles)

Saltando de piedra en piedra
con el calzón remangado,
con el canasto en el brazo
y su pañuelo anudado
al cuello, va el marisquero
enfangándose en el bajo
donde el mar a sus mariscos,
al partir, dejó olvidados.
¡Esteros de Sancti Petri!
¡Salinas de San Fernando!
¡Espejos de sol y sal
en donde duermen los barcos!
¡Aguas doradas y quietas
de Atlante trozos del manto,
que ováis al rayo de Luna
vuestra sal y vuestro encanto!

¡Balcones de verdes marcos!
¿Qué Dios estáis adorando?
que si al Mar pagáis tributo
a la Tierra dais acato.
Sois ¡oh pulidos esteros!
escenario de este canto
y tus marisqueros fueron
los primeros en cantarlo.
Cuando vestidos de nuevo,
pespunteando su garbo,
con sus blusillas barrocas,
su pavero atrás echado,
su rojo pañuelo al cuello,
sus pies limpios y descalzos,
pasaban por calle Ancha,
sus mariscos pregonando,
con dejos de soleá
y desparpajo de tango:
Cañaíyas, caracoles
y cangrejos colorados,
centollas y bogavantes
vivitos y coleando,
fueron las letras primeras
de tu música, aunque andando
los tiempos y los caminos,
a Madrid fueras llevando
por la Santera y Redondo,
el Cuco, el Ostión y el Chano,
y en la corte te creyeran
en Chamberí bautizado…
La Cibeles te dio letras
de tierra adentro, y el vaho
marino de tus esteros
se evaporó en los colmados.

¡No cantes con vino tinto!
¡Vuelve a tus mares, pescado!
Te espera la manzanilla
en sus cañeros dorados,
donde el cristal llora agua,
las canillas vino macho,
y sacan sal las mujeres
del charol de sus zapatos…

Entre la tierra y er sielo
no hay mujeres con más sal
que las mositas del Puerto
con su faldita planchá.
Cañaíyas y coquinas,
caracoles e la má,
bende mi nobio en’er mueye
de Puerto Reá.

Fernando Villalón: El alma de las canciones. Romances del 800 (1929)

Versións:
Camarón: Bahía de Cádiz**; La leyenda del tiempo; 1979; Cara B, Corte 2



Camarón: Bahía de Cádiz**; Antología; 1996; CD2, Pista 10

(Reedición da versión do disco La leyenda del tiempo, do ano 1979.)




*[«Antonio Machado “Demófilo”, en 1881, recogió esta copla e hizo la siguiente anotación a pie de página: “Creo que es un hecho verdadero y de importancia, señalado por el eminente autor italiano señor Pitré, que la mayoría de las producciones populares nacen a la raíz de los hechos a que se refieren. Esta copla, como la que dice:
                                    El barquito del vapó
                                    Está jecho con idea,
                                    En echándole carbón
                                    Navega (sic) contra marea.
la creemos nacida en la época en que se vio por primera vez en Andalucía la aplicación de estos dos importantes descubrimientos. El pueblo parece como que se apresura a dar en sus canciones la bienvenida a todas las aplicaciones científicas que son para él motivo de progreso y bienestar. Exponemos esta creencia y opinión, no como teoría.”»
Antonio Machado y Álvarez: Colección de cantes flamencos, recogidos y anotados por “Demófilo”; Edición, introducción y notas de Enrique Baltanás; Signatura Ediciones de Andalucía, S.L.; Sevilla, 1996; ISBN-84-95122-20-0]
**[A versión musical de Camarón intercala, tamén, fragmentos dos poemas Salinas de los pinares e ¡Yslas del Guadalquivir!, da obra de Fernando Villalón: Romances del 800, do ano 1929.]

lunes, 21 de enero de 2019

Besando la carretera

             830

               I
     Besando la carretera
hay una ventita blanca
y una mocita que cose
a la sombra de una parra.

     Posta del camino viejo
que a Madrid lleva las cartas
con seis mudas de caballos:
diligencia acelerada.

     Sierra Morena, la sierra
morena de las Españas,
que mora tiene las cumbres
porque mora tiene el alma.

               II
     Migueletes, Migueletes,
la pólvora está mojada.
Esa piedra no da chispas;
esa carabina es mala.

     Si sale Diego Corrientes
en mitad de aquellas jaras,
tendrá su pólvora seca
y su gente preparada.

     Pólvora negra, reseca,
de bandolero de raza.

               III
     Y el caballero maltrecho,
en su boca una mordaza,
las manos, tras los faldones
de su levita, amarradas,
sangraba por una herida
en la noche moteada.

     Heridas que cura el viento
cuando se las hace el alma,
entre una mano que cura
y unos ojos que la abrasan.

     Convalecía el caballero
a la sombra de la parra.

               IV
     Córdoba de los sultanes,
Córdoba mora y cristiana,
ya vieron tus arrabales
pasar a la mula blanca
y a la hija del ventero
con velos de desposada.

     A su lado, el caballero
con sus heridas curadas.

Fernando Villalón: Romances del 800 (1929)

Versións:
Calixto Sánchez: A la sombra de la parra (cantiñas)*; Andando el camino; 2007; Pista 5



*[A versión musical de Calixto Sánchez está precedida por unas coplas do propio intérprete e rematada con outras coplas populares.]